El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua ha intensificado la vigilancia y el control sobre los viajeros extranjeros, especialmente aquellos que son creadores de contenido. Agentes migratorios y de seguridad en aeropuertos y pasos terrestres han adoptado una política de interrogatorio, hostigamiento y expulsión de influencers, youtubers, tiktokers y blogueros, basándose en una revisión de sus perfiles en redes sociales. En lo que va de 2025, al menos ocho de estos creadores han denunciado públicamente haber sido víctimas de esta práctica, que se ha vuelto recurrente en los últimos cuatro años.
Un Patrón de Hostigamiento y Vigilancia
El patrón de rechazo es claro y se repite en los testimonios. A los viajeros se les pregunta directamente si son “influencer” o periodistas. Si su respuesta es afirmativa, se procede a rastrear sus canales, y ahí mismo se decide si se les permite la entrada al país. Algunos han sido retenidos por horas, con sus pasaportes y teléfonos confiscados, mientras que a otros se les niega el ingreso de inmediato.
Esta política se enmarca en una represión más amplia contra la información independiente. Desde 2018, casi 300 periodistas nicaragüenses han sido expulsados del país o han debido exiliarse, y los medios independientes han sido cerrados. El gobierno de Ortega considera cualquier versión disonante como una “traición a la patria” si es de un nicaragüense o una “intromisión” si es de un extranjero. La narrativa oficial del país como un lugar “en paz, armonía y desarrollo” no admite contradicciones.
Testimonios de Influencers Deportados y Hostigados
Federico Skrbec, un youtuber argentino, aterrizó en Managua el 1 de septiembre con la intención de grabar contenido de turismo. Fue interceptado antes de llegar a la ventanilla de migración y deportado en el primer vuelo de regreso. “Me deportaron de Nicaragua… me dijeron con estas palabras: ‘su visita no es grata al país’”, relató. Pasó cuatro horas incomunicado y fue escoltado al avión sin que se le dieran motivos detallados de la deportación. Skrbec, cuyo canal “Argentina y el Mundo” se centra en viajes, aseguró que su contenido no es político y que no había cometido ningún delito.
El español Sergio Rivera, del canal “Viajes de Ida”, intentó entrar por tierra desde Honduras y fue rechazado tras más de dos horas de interrogatorio. “Me preguntaron si era influencer… sinceramente, no me dejaron entrar porque tengo un canal de YouTube”, contó. Aunque había cumplido con todos los trámites en línea, no llevaba equipo profesional y solo planeaba hacer turismo, los funcionarios le negaron la entrada, una práctica que, según le dijeron en la aerolínea, es “común” en Nicaragua para extranjeros.
El periodista deportivo costarricense Adrián Eduardo Quirós Araya fue expulsado en Peñas Blancas el 5 de septiembre cuando iba a cubrir un partido de fútbol. “Me negaron la entrada… me escoltaron fuera del país por una publicación de hace 12 años”, denunció. Le mostraron un post antiguo en el que criticaba a Daniel Ortega, le confiscaron el pasaporte y lo expulsaron del país.
El bloguero israelí Alexander Lapshin, conocido por cubrir zonas de conflicto, fue retenido en la frontera de Las Manos el 2 de julio. “Ni siquiera iba a bajar del bus… nos bajaron y nos quitaron los pasaportes”, relató. Lo acusaron de ser “espía” y le preguntaron por su servicio militar. Un agente le advirtió que si filmaba, podía ir preso.
La boliviana Jessica Hoyos, una motoviajera conocida como “La Wis”, contó que fue extorsionada por policías de tránsito en la ruta a Granada, quienes la interrogaron “como una criminal” y le exigieron 20 dólares para devolverle sus documentos. “El país está demasiado hermético con los extranjeros”, afirmó, y agregó que se sintió como “enemiga de un Estado”.
El peruano Andy Tirado de “Gravedad 11”, esperó seis horas en la frontera sur. Al confesar que tenía un canal de YouTube, el funcionario “entró a ver los videos…, los suscriptores y los títulos”. Además, le hicieron desempacar sus maletas varias veces por un dron que llevaba, a pesar de tener documentación de envío. “Me hacen la vida imposible en la frontera de Nicaragua por ser youtuber”, tituló el video en el que narró su experiencia.
El sudafricano Kurt Caz fue retenido por policías de civil en Managua en mayo. “Bienvenidos a Nicaragua… donde el líder ha gobernado con puño de hierro durante 20 años y el periodismo es ilegal”, advierte en la introducción de su video. Caz afirmó que fue vigilado y que un taxista le dijo que “por todas las calles hay policías encubiertos”.
Finalmente, la colombiana Angélica Chaves fue rechazada en dos ocasiones en la frontera de Peñas Blancas. “Me advirtieron que podían detenerme si entraba a grabar con mi equipo”, contó. A pesar de haber dejado su dron fuera del país, le negaron el ingreso, diciéndole que era por “temas internos del país”. “Ellos consideran que Angélica es una amenaza para su gobierno”, añadió.


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