Minas de carbón en Brasil afectan la calidad del aire en Rosario y Buenos Aires

0

Una investigación internacional advierte que las partículas contaminantes de las plantas termoeléctricas de Candiota impactan en el ambiente de los principales centros urbanos argentinos.


La operatividad de dos complejos mineros y centrales termoeléctricas situadas en el estado brasileño de Río Grande del Sur ha encendido las alarmas de expertos ambientales. Según un reciente informe internacional, la combustión de carbón en las plantas Candiota III y Pampa Sul genera un material particulado que, transportado por las corrientes de aire, impacta directamente en la calidad atmosférica de Rosario, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de la distancia de 1.000 kilómetros que separa a estas regiones.

El impacto de las centrales de Candiota en el Cono Sur

El foco del conflicto ambiental se sitúa en el municipio de Candiota, una localidad de apenas 11.000 habitantes que alberga una de las actividades industriales más intensas de la región. Allí funcionan dos minas de carbón que abastecen a gigantescas terminales eléctricas. La magnitud de la producción es determinante: solo en 2023, la mina vinculada a la planta Candiota III extrajo cerca de un millón de toneladas de mineral, mientras que el yacimiento de Pampa Sul —la tercera mina de carbón más grande de Brasil— posee una capacidad nominal de producción de hasta dos millones de toneladas anuales.

La investigación utilizó modelos avanzados de dispersión atmosférica para rastrear el recorrido de las emisiones. Los resultados indican que el material particulado fino (PM2.5), compuesto por sustancias químicas y cenizas derivadas de la quema de carbón, es capaz de cruzar las fronteras nacionales. Por las condiciones climáticas y los vientos predominantes, estas partículas se asientan sobre la cuenca del Plata, afectando la salud respiratoria de millones de personas en áreas densamente pobladas de Argentina.

Un combustible en retroceso frente a la transición energética

El informe destaca una contradicción profunda en la política energética regional. Mientras el mundo avanza hacia una transición basada en fuentes renovables para mitigar los efectos del cambio climático, estas plantas en el sudeste brasileño mantienen niveles de producción masivos. El uso del carbón es considerado una de las formas más sucias de generación eléctrica debido a la emisión de dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y mercurio.

"La operatoria de estas centrales pone en riesgo las vidas de personas de los principales centros urbanos de Argentina", señala el documento técnico que sustenta la advertencia. La preocupación radica no solo en el daño ambiental inmediato, sino en el costo sanitario a largo plazo para ciudades como Rosario, que ya enfrenta desafíos propios por la contaminación local y las quemas en el Delta del Paraná.

El factor geográfico y la dispersión de contaminantes

La distancia de mil kilómetros entre el foco emisor y Rosario no actúa como una barrera efectiva. Los expertos explican que las chimeneas de alta capacidad lanzan los contaminantes a capas de la atmósfera donde los vientos transversales los desplazan con facilidad. Este fenómeno de contaminación transfronteriza complica las regulaciones locales, ya que las autoridades argentinas tienen nula injerencia sobre las normativas de emisión vigentes en el estado brasileño.

El material particulado identificado tiene la capacidad de penetrar profundamente en los pulmones y pasar al torrente sanguíneo, lo que vincula este fenómeno con el aumento de patologías cardiovasculares y respiratorias en las zonas afectadas. La situación de Rosario es particularmente sensible: al estar situada en una llanura, la ciudad se convierte en un receptor natural de estas masas de aire cargadas de residuos industriales.

Hacia una mayor transparencia en las mediciones regionales

La investigación internacional insta a los gobiernos de la región a establecer protocolos de monitoreo de aire conjuntos. Hasta el momento, las mediciones de calidad de aire en las provincias argentinas suelen enfocarse en contaminantes locales, perdiendo de vista el ingreso de partículas externas de origen industrial.

El cierre o la modernización de plantas como Candiota III y Pampa Sul es un tema de debate recurrente en Brasil, pero la dependencia energética y los intereses económicos han postergado las reformas estructurales. Mientras tanto, la evidencia científica acumulada sugiere que la soberanía ambiental de Argentina está siendo vulnerada por la actividad extractiva de sus vecinos, planteando un desafío diplomático y ambiental que requiere atención urgente en la agenda del Mercosur.


Dato Clave: La mina que abastece a la central Pampa Sul es la tercera más grande de Brasil, con una producción anual que alcanza las 2.000.000 de toneladas de carbón.

Antecedente: A diferencia de Argentina, que ha diversificado su matriz con gas natural y energías renovables, el sur de Brasil mantiene una fuerte dependencia del carbón mineral para sostener su demanda eléctrica industrial.

Publicar un comentario

0Comentarios

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

Publicar un comentario (0)

Recent Posts

#buttons=(Accept !) #days=(20)

Our website uses cookies to enhance your experience. Learn More
Accept !