
La Escuela “Héroes de Malvinas” sufrió un nuevo saqueo que dejó al taller de electricidad sin herramientas y provocó la pérdida de equipos informáticos con datos clave de los alumnos.
El inicio de la semana escolar en la zona oeste de Rosario volvió a estar marcado por la inseguridad. La Escuela de Educación Técnica Nº 476 "Héroes de Malvinas", ubicada en avenida Provincias Unidas al 3900, fue blanco de un robo por segunda vez en apenas 48 horas, un hecho que pone en jaque la continuidad pedagógica de sus talleres prácticos.
Los directivos y docentes que ingresaron al establecimiento este lunes a primera hora se encontraron con un escenario de desolación: rejas barreteadas, armarios destrozados y el faltante de elementos fundamentales para la administración y la enseñanza técnica. A pesar del vandalismo, las autoridades decidieron no suspender las clases generales para no afectar el derecho a la educación de los jóvenes, aunque las actividades técnicas quedaron suspendidas por tiempo indeterminado.
El impacto en el taller de electricidad y la pérdida de datos
El sector más afectado por el ingreso de los delincuentes fue el taller de electricidad. Según relataron los propios docentes, los atacantes no solo sustrajeron herramientas de alto valor económico, sino que también desmantelaron el espacio de trabajo, rompiendo mobiliario y elementos que no pudieron trasladar. La magnitud del robo implica que los estudiantes de la modalidad técnica no podrán realizar sus prácticas habituales en el corto plazo.
"El taller quedó totalmente paralizado. No dejaron una sola herramienta. Además de lo que se llevaron, lo más triste es el daño por el daño mismo; rompían todo a medida que avanzaban por las salas", detalló Claudio Ludueña, docente de la institución. El profesor explicó que muchos de los elementos robados habían sido aportados por los propios maestros para suplir las carencias presupuestarias del Estado.
Además del golpe al área técnica, los ladrones ingresaron a la Preceptoría. De allí sustrajeron tres computadoras que contenían información sensible sobre el desempeño académico, las calificaciones y la trayectoria de los alumnos. También se llevaron el teléfono celular institucional, la única vía de comunicación directa que mantiene la escuela con las familias de la comunidad educativa, y un proyector utilizado para las clases teóricas.
Vulnerabilidad del sistema de seguridad y antecedentes recientes
Uno de los puntos que genera mayor malestar entre los trabajadores de la educación es la aparente ineficacia de las medidas de seguridad vigentes. La escuela cuenta con un sistema de alarma que, según las primeras precisiones, no se activó o no emitió el alerta en el tiempo necesario para permitir la intervención policial. Se sospecha que los delincuentes ingresaron por el sector del patio tras violentar una reja de seguridad.
Este episodio no es un hecho aislado. La Escuela "Héroes de Malvinas" ya había sido asaltada a mediados de la semana pasada. Tras un período de relativa calma durante el último año, la seguidilla de dos ataques en menos de 48 horas encendió las alarmas sobre la vulnerabilidad de los edificios públicos en el barrio. La modalidad nocturna y la saña empleada en el interior del edificio sugieren un conocimiento previo de los puntos de acceso y las áreas donde se resguardaban los objetos de valor.
Consecuencias para la comunidad educativa de zona oeste
El robo de las computadoras de Preceptoría representa una complicación administrativa mayor. La digitalización de las notas y legajos de los estudiantes se encontraba centralizada en esos equipos, lo que obligará al personal administrativo a un arduo trabajo de reconstrucción de datos. Por otro lado, la pérdida del celular institucional corta el vínculo directo con padres y tutores en un contexto social donde la comunicación inmediata es vital por razones de seguridad y asistencia.
"Es muy preocupante. Más allá del valor material, es el impacto en el ánimo de todos. Se llevan herramientas que son para que los chicos aprendan un oficio", señalaron desde el cuerpo docente. El reclamo de la comunidad educativa se centra ahora en un pedido de mayor presencia policial en la zona durante la madrugada y en la reparación urgente de las medidas de seguridad para evitar un tercer golpe en la misma semana.
La situación en la zona oeste de Rosario refleja una problemática recurrente en los barrios periféricos, donde las escuelas técnicas, poseedoras de maquinaria y tecnología, se convierten en blancos frecuentes de la delincuencia. Mientras la policía realiza las pericias correspondientes, los padres y docentes evalúan medidas para visibilizar el reclamo y exigir que el Estado garantice la protección de los bienes que pertenecen a la educación pública.

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