El periodismo argentino está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Ernesto Cherquis Bialo, una de las plumas y voces más influyentes de la comunicación deportiva en el último medio siglo. Con una trayectoria que abrazó la época dorada de la revista El Gráfico y la radiofonía nacional, su partida deja un vacío imborrable en el análisis del deporte y la cultura popular.
Una trayectoria marcada por el rigor y la pluma
Nacido en Uruguay pero argentino por elección y trayectoria, Cherquis Bialo construyó una carrera basada en la profundidad del análisis y un manejo del lenguaje poco común. Su paso por la redacción de El Gráfico no fue solo un trabajo, sino la plataforma desde donde narró las hazañas de figuras mundiales, convirtiéndose en un referente absoluto para las nuevas generaciones de cronistas.
A lo largo de las décadas, su voz se transformó en una compañía constante para los oyentes de radio y televidentes. Tenía la capacidad de desmenuzar un combate de boxeo o un partido de fútbol con la misma precisión técnica que sensibilidad narrativa, logrando que el lector se sintiera presente en el lugar de los hechos.
El analista del boxeo y el fútbol grande
Cherquis Bialo fue, para muchos, el mejor analista de boxeo que tuvo el país. Su relación profesional y personal con figuras como Carlos Monzón y Nicolino Locche permitió que el público conociera la faceta humana de los campeones. "El periodismo no es solo contar lo que pasa, es entender por qué pasa", solía repetir en sus charlas y seminarios sobre comunicación.
Su versatilidad lo llevó también a la gestión institucional, donde se desempeñó como vocero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) durante la presidencia de Julio Humberto Grondona. En ese rol, debió navegar las aguas más complejas del poder deportivo, manteniendo siempre su perfil de analista agudo y conocedor de los pasillos de la calle Viamonte.
Un legado que trasciende las redacciones
En los últimos años, a pesar de los cambios tecnológicos en la industria, se mantuvo vigente a través de columnas de opinión y participaciones especiales donde analizaba la realidad social y deportiva con una mirada crítica. Su estilo, caracterizado por el uso de un vocabulario rico y metáforas precisas, se mantuvo inalterable frente a la inmediatez de las redes sociales.
La noticia de su muerte generó una ola de mensajes de respeto y admiración por parte de colegas, deportistas y personalidades de la cultura. Con su partida, se cierra un capítulo fundamental de la historia de los medios en Argentina, pero queda una escuela de pensamiento y una forma de entender el oficio que seguirá vigente en cada redacción del país.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.