Franco Alejandro Colapinto firmó este domingo su mejor actuación desde que viste los colores de Alpine. En el Gran Premio de China, el piloto bonaerense demostró que no le pesan las jerarquías de la Fórmula 1, logrando su primer punto de la temporada 2026 en una carrera marcada por la resiliencia y un ritmo de manejo que lo posicionó como la figura de la jornada para los fanáticos.
Pese a la euforia externa por el resultado, Colapinto mostró su faceta más exigente al bajar del monoplaza. Lejos de conformarse con el décimo lugar, el piloto lamentó no haber podido dar caza a Carlos Sainz en el tramo final. “Fue de suerte”, lanzó con una humildad cruda, atribuyendo el ingreso a los puntos al abandono de Max Verstappen, aunque su rendimiento en pista dictó una sentencia muy diferente.
Una defensa histórica y el peso de la estrategia
La carrera de Colapinto tuvo momentos de alta tensión, especialmente tras el ingreso de un inoportuno Safety Car en la vuelta 10 por el abandono de Lance Stroll. El argentino, que había largado con neumáticos duros apostando a un stint largo, se vio perjudicado por la neutralización, pero regaló una imagen para el recuerdo: en el relanzamiento de la vuelta 13, llegó a colocarse segundo.
Durante un giro y medio, el piloto de Pilar aguantó el acecho del poderoso Ferrari de Lewis Hamilton, quien contaba con caucho nuevo. Ese segundo puesto provisional igualó estadísticamente la mejor posición de un argentino en pista desde Carlos Reutemann en 1982. Sin embargo, la realidad estratégica era compleja, ya que Colapinto debió exigir sus neumáticos al máximo para defenderse de nombres como Esteban Ocon y su propio compañero de equipo, Pierre Gasly.
Superación ante la adversidad: el toque y la remontada
El punto de inflexión llegó a falta de más de 20 vueltas para el final. Un toque con su ex compañero en Williams, Esteban Ocon, provocó un trompo que le costó al argentino entre 10 y 15 segundos y daños visibles en el fondo plano del A526. Lejos de amedrentarse, Franco inició una escalada frenética que lo devolvió a la zona de puntos, terminando pegado a los escapes del Williams de Sainz.
“Es un animal competitivo, quiere más, no se conforma con los elogios”, definen quienes siguen de cerca su evolución en la escudería francesa. El mérito es doble si se considera que Colapinto compitió este fin de semana en un circuito que no conocía y con un monoplaza que aún no cuenta con las últimas actualizaciones técnicas que sí posee Gasly.
Con este resultado, Colapinto no solo rompe la racha negativa en Alpine, sino que reafirma su capacidad de terminar cada carrera que larga, consolidando su madurez en la máxima categoría. El "Piloto del Día" en China dejó en claro que su techo todavía está lejos y que el punto obtenido es apenas el inicio de lo que pretende construir en la temporada.


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