
Las autoridades judiciales imputaron a dos eslabones clave de la organización criminal que emboscó a los efectivos en Villa Banana y buscan intensamente a un prófugo.
La investigación por el asesinato del agente de la Policía Federal Argentina (PFA), Rodolfo Arnaldo Manfredi, sumó avances determinantes tras la detención e imputación de nuevos integrantes de la estructura narcocriminal que opera en la zona oeste de Rosario. El homicidio, ocurrido durante un patrullaje de prevención en el asentamiento conocido como Villa Banana, derivó en una serie de operativos conjuntos entre el Ministerio Público Fiscal y las fuerzas federales para desarticular la banda encargada de custodiar y regentar los puntos de venta de estupefacientes en el sector.
El juez federal Eduardo Rodrigues Da Cruz dictó la prisión preventiva por el plazo de un año para dos hombres identificados como eslabones operativos de la organización. Según la hipótesis que maneja la Unidad Fiscal Rosario junto con la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), la estructura delictiva se valió de una emboscada armada para repeler la presencia policial, protegiendo así el despliegue del microtráfico que domina los pasillos del barrio.
El rol de los detenidos y el robo del armamento oficial en la escena
Los dos nuevos imputados desempeñaban roles específicos dentro de la banda narco que va más allá del encubrimiento. La fiscalía recolectó evidencias que los posicionan en tareas de acopio, fraccionamiento y custodia armada de los búnkeres de droga. Sin embargo, el dato más complejo del expediente judicial detalla la conducta de uno de los acusados inmediatamente después de que se desatara la balacera contra las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con múltiples testimonios recolectados en el lugar del hecho, uno de los detenidos se acercó al cuerpo gravemente herido del oficial Manfredi mientras yacía en el suelo. Lejos de replegarse, el sospechoso le sustrajo su teléfono celular particular y su pistola reglamentaria provista por la PFA. Hasta el momento, ninguno de estos elementos pudo ser recuperado por los peritos del Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe.
Durante los tres allanamientos que permitieron las capturas, los uniformados secuestraron un arsenal en poder de los acusados que ratifica el nivel de violencia con el que opera la organización. Entre los elementos incautados figuran un revólver calibre 22 corto, una pistola Bersa calibre 22 con el cargador colocado y la numeración limada, y un revólver de grueso calibre 44 Magnum Taurus también sin registros visibles, además de más de 150 municiones aptas para el disparo.
Un operativo de saturación que terminó en una emboscada letal
El homicidio de Rodolfo Manfredi, un agente de 30 años oriundo de Villa Lugano que había sido trasladado a Santa Fe para formar parte del Plan Bandera, expuso la ferocidad con la que los grupos dedicados al narcomenudeo defienden su territorio. El hecho se desencadenó durante la noche cuando Manfredi, junto a su compañero de binomio Emilio Gómez Villafañe, patrullaba a pie uno de los pasillos de Villa Banana e intentó identificar a un grupo de personas en actitud sospechosa.
"Los efectivos bajaron del patrullero y fueron recibidos a los tiros sin mediar palabra", explicaron fuentes de las fuerzas de seguridad respecto a la mecánica de la agresión. Manfredi recibió impactos de bala en zonas vitales que le causaron la muerte de manera casi instantánea en el lugar del hecho, mientras que Gómez Villafañe sobrevivió al ataque pero debió ser trasladado de urgencia e internado en grave estado debido a las severas heridas de arma de fuego sufridas en el torso.
En paralelo a las detenciones del brazo operativo de la banda, las requisas domiciliarias arrojaron el secuestro de un importante lote de sustancias ilegales fraccionadas para la venta al menudeo. Los agentes de la PFA incautaron 358 envoltorios de nylon que contenían cocaína listos para su comercialización, tres bolsas complementarias con un pesaje superior a los 80 gramos de la misma sustancia pura y dosis de marihuana, lo que derivó en una imputación paralela por infracción a la Ley Nacional de Drogas.
Ofrecen una recompensa millonaria para capturar al líder de la organización
El foco de la causa se centra ahora en lograr la detención de los máximos responsables de planificar la resistencia armada en el territorio. Mientras la provincia de Tucumán despidió los restos del policía asesinado en su localidad natal, el Ministerio de Seguridad de la Nación formalizó el ofrecimiento de una recompensa pública de 20 millones de pesos para quienes aporten datos precisos que permitan localizar a Eduardo Rodolfo Muñoz, señalado como el principal prófugo de la causa.
Muñoz cuenta con antecedentes penales y arrastra una condena previa por comercialización de estupefacientes que data de diciembre de 2023. Los investigadores judiciales sostienen que el prófugo lidera la facción criminal de Villa Banana junto a su hermano, quien ya se encuentra tras las rejas sindicado como el presunto autor material de los disparos que terminaron con la vida de Manfredi e hirieron gravemente a su compañero de patrulla.
La gravedad del ataque obligó a las autoridades políticas a coordinar comités de crisis para revisar los protocolos de intervención en las denominadas zonas calientes de Rosario. La investigación judicial continuará bajo estricto secreto de sumario en sus próximas fases operativas, buscando determinar si las armas incautadas a la banda poseen correlación balística con otros homicidios y balaceras registradas en el departamento Rosario durante el último año.
De acuerdo con información difundida por: La Capital

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