
La Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán confirmó que recurrirá al máximo organismo del fútbol internacional para denunciar las severas restricciones de traslado y visado impuestas a su delegación. Las medidas de las autoridades norteamericanas obligan al plantel a ingresar al territorio estadounidense apenas un día antes de cada compromiso y abandonar el país inmediatamente después de finalizado el juego, una situación que el cuerpo técnico califica como una desventaja deportiva deliberada.
Restricciones fronterizas y el reclamo por desigualdad competitiva
El detonante principal de la presentación formal se produjo en las horas previas al segundo encuentro del Grupo G, programado para este domingo en Los Ángeles frente a Bélgica.
De acuerdo con el esquema logístico impuesto por el Departamento de Estado y la Fuerza de Tareas de la Casa Blanca para la Copa del Mundo, los integrantes de la delegación de Irán solo pueden ingresar a suelo norteamericano en la jornada previa al partido (denominada Match Day menos uno) y tienen la obligación estricta de despegar el mismo día en que se disputa el encuentro, una vez completadas las actividades de prensa obligatorias.
Malestar en el vestuario y la respuesta de las autoridades locales
El descontento dentro de la estructura deportiva iraní escaló rápidamente tras el debut frente a Nueva Zelanda en Los Ángeles, que culminó con un empate 2-2.
"A pesar de haber presentado nuestro cronograma de preparación para el torneo con suficiente antelación, el equipo nacional ha vuelto a encontrarse con trabas impuestas por los organizadores que afectan directamente la planificación del cuerpo técnico", expresaron los portavoces de la entidad asiática mediante un comunicado oficial emitido desde su base de operaciones en la frontera mexicana.
La respuesta de la administración norteamericana llegó por intermedio de Andrew Giuliani, director ejecutivo de la Fuerza de Tareas de la Casa Blanca para la FIFA, quien precisó que las condiciones de ingreso y egreso del país habían sido comunicadas y detalladas formalmente mucho antes del puntapié inicial de la competencia.
Antecedentes de un desembarco condicionado por la geopolítica
El camino de la selección de Irán en esta cita mundialista ha estado condicionado por factores extrafutbolísticos derivados del complejo escenario internacional en Medio Oriente. Originalmente, la planificación logística contemplaba el establecimiento de la base de entrenamiento en la ciudad de Tucson, Arizona.
La queja que se elevará formalmente ante la secretaría técnica de la FIFA apela al principio de igualdad de condiciones que el reglamento de la Copa del Mundo garantiza a las 48 federaciones participantes. Aunque desde el punto de vista institucional el reclamo busca flexibilizar la estadía de los futbolistas para los próximos compromisos, las autoridades del fútbol de Irán adelantaron que la prioridad inmediata del plantel se mantiene centrada en el plano estrictamente deportivo para el trascendental choque del domingo ante el combinado belga.
De acuerdo con información difundida por: France 24

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.