
El Índice de Producción Industrial manufacturero creció un 5% interanual y la construcción saltó un 12,7%, marcando el primer balance positivo tras nueve meses de caídas consecutivas en la actividad.
La actividad industrial argentina logró quebrar en marzo una tendencia contractiva que se extendía desde mediados del año pasado. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero registró una suba del 5% respecto al mismo mes de 2025. Este repunte representa un alivio para el sector fabril, que no anotaba un indicador interanual positivo desde hacía nueve meses, aunque los analistas advierten que la comparación se realizó contra una base estadística baja debido a incidentes climáticos y operativos ocurridos el año anterior.
A la par de la industria, el sector de la construcción también mostró signos vitales de recuperación. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (Isac) escaló un 12,7% interanual, impulsado por el consumo de insumos para obras privadas. Pese a estos números alentadores, el primer trimestre del año cerró con matices: mientras la construcción logró un saldo acumulado positivo del 3,9%, la industria todavía arrastra una baja del 2,3% en lo que va de 2026.
El desempeño de los sectores fabriles y el factor Bahía Blanca
El crecimiento de la industria en marzo fue de carácter extensivo, ya que diez de las 16 divisiones relevadas por el organismo oficial presentaron subas. El bloque de sustancias y productos químicos lideró la incidencia positiva con un incremento del 15,9%. Sin embargo, este dato tiene una explicación coyuntural: en marzo de 2025, el polo petroquímico de Bahía Blanca sufrió severas inundaciones que interrumpieron el suministro de gas natural, paralizando las plantas principales. Al normalizarse la situación este año, la comparación estadística arrojó un crecimiento extraordinario.
En el rubro de alimentos y bebidas, que creció un 7,9%, el dinamismo estuvo marcado por el sector pesquero y los productos de copetín. El Indec puntualizó que hubo un aumento significativo en la captura de merluza por parte de las flotas de fresqueros de altura, lo que traccionó las ventas tanto para el mercado interno como para la exportación. Otros sectores con desempeño favorable fueron la refinación de petróleo (13,5%) y la fabricación de vehículos automotores (7,6%).
En la vereda opuesta, seis sectores no lograron sumarse a la recuperación. Las industrias metálicas básicas cayeron un 10,1% y la fabricación de maquinaria y equipo retrocedió un 11,3%. La caída más estrepitosa se dio en el sector textil, que registró una contracción del 23,3% interanual, evidenciando que el consumo de bienes no esenciales todavía no reacciona ante el nuevo escenario económico.
La construcción tracciona mediante el desarrollo privado
La recuperación del 12,7% en la construcción es el dato más robusto del informe oficial. El repunte mensual desestacionalizado fue del 4,7%, lo que confirma una aceleración respecto a los niveles de febrero. Este fenómeno se explica fundamentalmente por la demanda de materiales para el sector privado, en un contexto donde los desarrollos inmobiliarios e industriales parecen haber retomado el ritmo tras meses de parálisis por la incertidumbre de precios.
El consumo de insumos específicos refleja esta tendencia. Los artículos sanitarios de cerámica encabezaron las subas con un 24%, seguidos por las pinturas (18%) y el hierro redondo para hormigón (16,2%). El cemento portland y el ladrillo hueco también mostraron variaciones positivas, lo que sugiere que tanto la obra gruesa como las terminaciones están en una fase activa.
Un dato que aporta previsibilidad al sector es la estabilización del empleo formal. En febrero se registraron 378.687 puestos de trabajo en el sector privado de la construcción, lo que representa un incremento del 1,1% respecto al año anterior. Si bien es un crecimiento moderado, marca un cambio de tendencia respecto a la pérdida de puestos que se observó a fines del año pasado.
Perspectivas de las empresas y cautela para el invierno
A pesar de los números verdes de marzo, los empresarios mantienen una postura de extrema cautela para el segundo trimestre del año. La encuesta cualitativa realizada por el Indec revela que la mayoría de los protagonistas del sector no espera grandes cambios en el corto plazo. El 75% de las firmas dedicadas a la obra privada cree que el nivel de actividad se mantendrá estable hasta junio, mientras que en la obra pública el 60,9% de las constructoras tampoco prevé variaciones.
"En marzo de 2025, las inundaciones que sufrió la localidad de Bahía Blanca afectaron severamente la actividad del polo petroquímico", recordó el Indec en su informe, subrayando que parte del crecimiento actual es una recuperación de terreno perdido más que una expansión genuina de nuevas inversiones.
A esto se suma una preocupación latente en el sector industrial: el suministro de energía. Con la llegada de los primeros fríos, las cámaras empresariales temen posibles cortes de gas durante los próximos 30 días, lo que podría impactar negativamente en los índices de producción de mayo y junio. De confirmarse estas restricciones, el rebote de marzo podría quedar como un hecho aislado en un año que todavía busca un piso de estabilidad definitivo.

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