
Personal del Servicio Penitenciario de Santa Fe incautó seis envoltorios de cocaína ocultos dentro de comida cocida durante una requisa a una visitante de 42 años.
El Servicio Penitenciario de Santa Fe frustró este miércoles un intento de ingreso de estupefacientes en la Unidad Penitenciaria N° 2, conocida como la cárcel de Las Flores. El hallazgo se produjo durante los controles de rutina que se realizan sobre los elementos y alimentos que los familiares entregan a las personas privadas de su libertad.
En esta oportunidad, los agentes detectaron una maniobra poco convencional: seis envoltorios con cocaína estaban meticulosamente ocultos en el interior de bifes de carne con huevo, que ya habían sido cocidos para disimular la carga. La mujer que transportaba los alimentos fue detenida de inmediato y puesta a disposición de la Justicia.
El operativo de requisa y la detección de sospechas
El procedimiento tuvo lugar en horas de la tarde, cuando una mujer identificada como M. J. R., de 42 años, se presentó en el penal para visitar a un interno alojado en el pabellón 7 de la Subunidad 2. Según confirmaron fuentes oficiales del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, la actitud nerviosa de la visitante despertó la atención del personal femenino de guardia.
Al pasar por los scanners y la revisión manual de la mercadería, los agentes profundizaron la inspección de un recipiente que contenía comida casera. Al analizar los trozos de carne, notaron que los bifes presentaban cortes internos que funcionaban como "bolsas" o compartimentos estancos, una técnica recurrente pero que esta vez falló ante la minuciosidad de la requisa.
Dentro de los alimentos, se hallaron seis pequeños paquetes encintados. Tras la intervención de las brigadas antinarcóticos, se confirmó que el contenido era clorhidrato de cocaína, fraccionada presuntamente para su comercialización o consumo dentro del pabellón.
Microtráfico en el sistema penitenciario de Santa Fe
Este episodio se enmarca en una problemática persistente dentro de las cárceles de la provincia: el microtráfico interno. El pabellón 7 de Las Flores, hacia donde se dirigía la droga, es uno de los sectores monitoreados de cerca por las autoridades debido a la dinámica de poder que genera el ingreso de sustancias prohibidas.
"Los controles se han intensificado en los últimos meses, lo que obliga a quienes intentan vulnerar la seguridad a recurrir a métodos más ingeniosos o desesperados", señalaron fuentes del sector. El uso de alimentos cocidos busca, en teoría, evadir el rastro de los perros detectores o dificultar la manipulación de los agentes por cuestiones de higiene, aunque el protocolo vigente exige la disección de cualquier elemento sólido que ingrese al penal.
La detenida enfrenta ahora una causa por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes, agravada por el intento de introducción de la droga en un establecimiento de detención. La investigación también busca determinar si el recluso que esperaba la visita coordinó el envío desde su celda.
Antecedentes y refuerzo de la seguridad carcelaria
La detección de droga en Las Flores no es un hecho aislado en el mapa delictivo santafesino. En lo que va del año, se han registrado intentos de ingreso de chips de teléfonos celulares, pastillas psicotrópicas e incluso herramientas ocultas en panes y dobles fondos de envases de limpieza.
La seguridad en las cárceles de la provincia ha sido un eje central de la gestión actual, que busca cortar el vínculo entre el exterior y las bandas criminales que operan tras las rejas. El ingreso de cocaína, en particular, es visto con preocupación por su impacto en la violencia interna y la financiación de pequeños grupos que mantienen estructuras de mando dentro de las unidades.
Actualmente, el sistema penitenciario de Santa Fe atraviesa un proceso de reestructuración que incluye la instalación de inhibidores de señal y la renovación de los equipos de rayos X en los ingresos. Sin embargo, el factor humano y la inspección manual directa, como ocurrió en este caso con los bifes de carne, siguen siendo la última barrera efectiva contra el contrabando de sustancias.
Impacto del hallazgo en el pabellón 7
Tras el operativo, la dirección del penal ordenó una requisa sorpresa en el pabellón de destino para descartar la existencia de otros elementos prohibidos. El control de los alimentos que llevan las familias es uno de los puntos de mayor fricción en las visitas, pero las autoridades ratificaron que no habrá flexibilidad ante estos hallazgos.
"El método de ocultar droga en la comida casera es una táctica vieja, pero la pericia de los agentes evitó que la sustancia llegara a las celdas", explicaron desde la Subunidad 2. Mientras tanto, la mujer detenida permanece incomunicada a la espera de su indagatoria en los tribunales santafesinos, mientras se evalúa si forma parte de una red de provisión de estupefacientes a mayor escala.

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