La comunidad educativa del tradicional colegio céntrico se encuentra en alerta luego de que un estudiante de primer año exhibiera un proyectil en dos oportunidades y, según denuncian padres, lanzara amenazas.
El episodio tuvo lugar en el establecimiento ubicado en la intersección de las calles San Juan y Presidente Roca. De acuerdo con el testimonio de las familias, la situación se originó el lunes pasado cuando un alumno de primer año de secundaria mostró una bala a sus compañeros. Si bien el hecho generó sorpresa inicial, la inquietud escaló este jueves cuando el menor repitió la conducta frente a otros estudiantes, lo que motivó la intervención de los directivos.
A raíz de lo sucedido, la asistencia este viernes se redujo drásticamente en varios niveles, desde primero hasta quinto año, como medida de precaución tomada por los propios padres. Estos exigen garantías de seguridad y una respuesta firme por parte de las autoridades del colegio y del Ministerio de Educación de Santa Fe.
Denuncias de amenazas y vínculos alardeados
La preocupación de las familias no solo radica en la presencia del material bélico, sino en presuntas amenazas directas. Pablo, padre de uno de los alumnos involucrados, relató que su hijo y otra compañera fueron el blanco de advertencias por parte del menor. Según su testimonio, el estudiante habría alardeado tener "vínculos familiares irregulares" y aseguró que, de querer atacar a alguien, lo haría contra ellos.
Desde el Ministerio de Educación confirmaron que el chico efectivamente exhibió la bala, aunque señalaron que aún no hay constancia oficial de las amenazas dentro del legajo administrativo inicial. Por su parte, la madre del menor implicado envió un mensaje de WhatsApp a los grupos de padres intentando minimizar el hecho, calificándolo como una "travesura de curiosidad" y asegurando que el proyectil fue encontrado en la calle y posteriormente desechado.
Reclamo de seguridad y medidas institucionales
Los padres de la institución se reunieron en la puerta del colegio para solicitar una reunión urgente con la dirección. En una nota enviada a las autoridades, manifestaron que no aceptarán una "posición pasiva" ante un hecho de tal gravedad, especialmente en el contexto de violencia que atraviesa la ciudad de Rosario.
"Hasta que no nos brinden seguridad, no podemos mandar a los chicos al colegio", afirmó uno de los padres ante la prensa local. Mientras tanto, el equipo socioeducativo de la provincia ya interviene en el caso para evaluar las sanciones correspondientes y brindar contención a los alumnos afectados, en un clima de marcada sensibilidad escolar.


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