El Colegio de Arquitectos de la Provincia de Santa Fe dio un paso histórico al implementar un protocolo integral de género, convirtiéndose en el primer organismo de esta profesión en Argentina en formalizar políticas contra la discriminación y la violencia. Esta medida busca garantizar entornos de trabajo seguros y equitativos, respondiendo a una demanda creciente de transversalidad en las instituciones profesionales.
Un marco institucional necesario
El protocolo no se limita a enunciar buenos deseos, sino que establece procedimientos claros para abordar denuncias de violencia de género, acoso sexual o discriminación por identidad. La iniciativa surge tras años de trabajo en comisiones de género dentro de la institución, que identificaron la necesidad de contar con mecanismos ágiles y especializados para proteger a sus matriculadas.
"Entendemos que la arquitectura, como disciplina, también ha tenido estructuras que invisibilizaron desigualdades. Este protocolo viene a romper ese silencio y a ofrecer una herramienta concreta", sostuvieron desde la cúpula directiva del Colegio. La medida aplica tanto para el personal administrativo como para los profesionales colegiados en el ejercicio de sus funciones institucionales.
¿Cómo funciona el nuevo mecanismo?
El sistema de abordaje está diseñado para priorizar la confidencialidad y la celeridad. Ante un hecho de violencia, se activan dispositivos de escucha especializada y acompañamiento, asegurando que la persona denunciante no sea revictimizada por el proceso administrativo.
Instancia de orientación: Un equipo multidisciplinario recibe la consulta inicial.
Proceso de investigación: Se garantizan las condiciones de imparcialidad.
Medidas de protección: Se pueden aplicar sanciones preventivas para separar a las partes involucradas.
Hacia una práctica profesional más igualitaria
La implementación de este protocolo es también una señal para el mercado laboral privado, donde las arquitectas suelen enfrentar brechas salariales y barreras en el acceso a puestos de toma de decisiones. Al adoptar este compromiso, el Colegio de Arquitectos de Santa Fe busca liderar un cambio cultural que otras entidades profesionales del país podrían seguir en el corto plazo.
"No se trata solo de sancionar, sino de prevenir y cambiar la mirada sobre cómo nos vinculamos en las obras, los estudios y las instituciones", concluyeron las autoridades. Con esta resolución, Santa Fe marca un precedente fundamental en el camino hacia la paridad y el respeto profesional.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.