El estadio de Racing presenta malas condiciones a un día del partido frente a Central.
Rosario Central se prepara para un desafío de alta exigencia este fin de semana cuando visite a Racing Club en Avellaneda. Sin embargo, el foco de atención en las horas previas no está puesto únicamente en lo táctico, sino en el preocupante estado del campo de juego del Estadio Presidente Perón. Tras una serie de recitales y una intensa actividad deportiva, el césped del "Cilindro" se encuentra en condiciones críticas, lo que supone un obstáculo extra para las aspiraciones del conjunto dirigido por Ariel Holan.
Un campo de juego en estado crítico
El panorama que recibirá al plantel canalla es desolador. Diversas imágenes y reportes locales describen la superficie de juego como una "cancha de terapia intensiva", con amplios sectores sin pasto, pozos cubiertos con arena y una irregularidad que pone en riesgo la integridad física de los futbolistas. Esta situación es consecuencia directa de la reciente seguidilla de conciertos que albergó el estadio, sumado al escaso tiempo de recuperación entre el desarmado de las estructuras y la competencia oficial.
Desde el cuerpo técnico de Central existe preocupación por cómo este factor puede alterar el desarrollo del juego asociado que intenta pregonar Holan. “Es una lástima que un escenario de esta magnitud no esté en condiciones, porque atenta contra el espectáculo y la salud de los jugadores”, deslizaron desde el entorno del club de Arroyito, anticipando que el planteo estratégico podría sufrir modificaciones ante la imposibilidad de asegurar pases rasantes y precisos.
El desafío de Rosario Central ante la urgencia de Racing
A pesar del mal estado del terreno, Central sabe que no puede permitirse distracciones. El equipo rosarino necesita sumar para escalar posiciones en la tabla y consolidar el funcionamiento colectivo. Racing, por su parte, llega con la presión de su gente y la obligación de ser protagonista, aunque su propio estadio hoy le juegue en contra. La dirigencia de la Academia trabajó a contrarreloj para intentar "maquillar" las zonas más afectadas, pero los especialistas aseguran que la solución definitiva demandará semanas de resembrado.
El partido se presenta como una prueba de carácter para el Canalla, que deberá adaptarse a un contexto de juego friccionado y poco fluido. La clave pasará por la concentración defensiva y la eficacia en las jugadas de pelota parada, que ganan relevancia cuando el traslado por el suelo se vuelve una lotería. En un fútbol argentino donde los detalles marcan la diferencia, el estado de la "terapia intensiva" de Avellaneda será, sin dudas, el jugador número doce de la jornada.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.