El jefe de Gabinete citó en la Casa Rosada al bloque de La Libertad Avanza con el objetivo de unificar la estrategia legislativa y desactivar el avance de la oposición en el Senado.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezará este martes una serie de reuniones clave en la Casa Rosada con los 21 integrantes del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA). El encuentro, desglosado en tres franjas horarias a lo largo de la jornada, se gestó bajo una estricta lógica de contención política ante la inminente sesión del próximo jueves en la Cámara alta, donde los bloques opositores unificados pretenden forzar una interpelación y habilitar el camino hacia una moción de censura contra el ministro coordinador.
La convocatoria oficial se justificó bajo el propósito formal de repasar la agenda legislativa y coordinar el trabajo político para el segundo semestre del año en el Congreso. Sin embargo, la urgencia de la cita responde a la necesidad de blindar la figura del funcionario nacional, fuertemente cuestionado por sectores de la oposición debido a supuestas omisiones e inconsistencias detectadas en su declaración patrimonial.
Estrategia defensiva en tres tandas y el factor reglamento
Para garantizar una dinámica de diálogo personalizada y asegurar el alineamiento sin fisuras de la bancada oficialista, Adorni resolvió segmentar la recepción de los legisladores en tres instancias secuenciales. La primera tanda de entrevistas comenzó pasadas las 11:00 horas, mientras que los turnos complementarios quedaron fijados para las 13:30 y las 16:00, cubriendo de esta manera la totalidad del padrón de bancas que el oficialismo retiene en el recinto del Senado.
El eje central de las conversaciones se focaliza en unificar la interpretación reglamentaria que el oficialismo sostendrá en la sesión del jueves. Mientras que los bloques de la oposición argumentan que alcanzan con una mayoría simple para imponer el tratamiento sobre tablas de la interpelación, desde los despachos de la Casa Rosada instruyeron de forma tajante sostener la exigencia jurídica de reunir los dos tercios de los presentes para tratar cualquier iniciativa que carezca del dictamen de comisión respectivo.
La meta de la mesa de enlace del Gobierno apunta a postergar cualquier citación del funcionario al menos hasta el 2 de julio. Esa fecha coincide con el cronograma originalmente establecido para que el jefe de Gabinete concurra al Congreso a brindar su informe constitucional de gestión periódica, lo que permitiría diluir la carga política de una convocatoria forzada por los bloques opositores.
Tensiones internas y el rol clave de Patricia Bullrich
El armado de la estrategia de defensa parlamentaria incorporó condimentos de fuerte tensión política interna debido a los recientes cruces públicos entre Adorni y la jefa de la bancada de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich. La exministra de Seguridad adoptó una postura de marcada diferenciación interna la semana pasada al calificar la falta de precisiones patrimoniales del jefe de Gabinete como un error severo que constituía una omisión ética insoslayable.
Pese a ese distanciamiento discursivo, Bullrich asumió operativamente la responsabilidad de coordinar las acciones en el palacio legislativo para neutralizar la embestida opositora. La senadora oficialista solicitó una nueva convocatoria de la comisión de Labor Parlamentaria para este martes con el objetivo de revisar los acuerdos informales de la semana previa, buscando desarticular la mayoría simple que amenaza con exponer al ministro en el recinto.
"Si ese proyecto de interpelación tiene una mayoría, eso podría llevar o no a una moción de censura", advirtió la propia referente legislativa de LLA días atrás, reconociendo la gravedad institucional que implicaría para la administración de Javier Milei que la Cámara alta apruebe un reproche formal contra su principal espada política en el organigrama ministerial.
Desactivación en Diputados y la agenda económica en juego
En forma paralela al despliegue en el Senado, la conducción de La Libertad Avanza logró desactivar una maniobra similar en la Cámara de Diputados. Bloques de la oposición pretendían sesionar este mismo martes para emplazar a las comisiones de trabajo y forzarlas a tratar de manera urgente los proyectos de interpelación dirigidos contra Adorni, replicando el escenario de desgaste político planteado en la cámara vecina.
La contraofensiva de la Casa Rosada se ejecutó a través del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, quien ordenó al titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales convocar al cuerpo recién para la próxima semana. Con este movimiento reglamentario, el oficialismo ganó una semana de margen operativo y logró despejar el temario parlamentario inmediato para concentrar los esfuerzos en los proyectos de índole económica.
La desactivación de la protesta opositora le permitió al Gobierno asegurar la realización de una sesión clave programada para este miércoles en Diputados. En esa jornada, el bloque oficialista confía en obtener la sanción de dos iniciativas prioritarias para los planes financieros del Poder Ejecutivo: la implementación del régimen denominado super-RIGI y la ratificación del esquema de acuerdos técnicos alcanzados con los tenedores de bonos remanentes del default del año 2001.


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