
El centro médico privado emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a sus pacientes y desvincularse de la alerta nacional encendida tras la sustracción de una cápsula de calibración en un instituto del microcentro.
Desmentida oficial y tranquilidad a la población
Frente a la creciente preocupación que generó en la opinión pública el robo de una cápsula de calibración médica compuesta por cesio-137, el Sanatorio Americano de Rosario emitió una aclaración institucional categórica. A través de un documento formalizado por su directorio, la entidad de salud del macrocentro rosarino ratificó que en ninguna de sus dependencias, laboratorios o áreas de diagnóstico por imágenes se almacena, manipula o requiere el uso de este isótopo radiactivo artificial. La aclaración busca contener la ola de consultas y el temor infundado entre los pacientes que asisten diariamente a la institución.
La dirección del nosocomio consideró indispensable fijar una postura pública luego de que en diferentes redes sociales y plataformas de mensajería se propagaran versiones erróneas que vinculaban al establecimiento con el incidente policial. "Nuestra institución no cuenta con servicios de medicina nuclear que empleen fuentes de cesio-137 para la calibración de equipamiento, por lo que el normal funcionamiento de los servicios médicos y de diagnóstico está plenamente garantizado bajo los más estrictos estándares de bioseguridad habituales", precisaron las autoridades médicas para disipar cualquier tipo de confusión comunitaria.
Los detalles de la alerta epidemiológica y regulatoria
El despliegue del protocolo de emergencia nacional, coordinado de manera conjunta por las fuerzas de seguridad federales y la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), se originó a partir de una denuncia radicada el pasado martes 16 de junio por la tarde. El faltante de la sustancia fue detectado originalmente por el personal especializado del Instituto de Cardiología de Rosario “Dr. Luis González Sabathie”, un establecimiento ubicado en la zona céntrica de la ciudad y completamente ajeno a la estructura operativa del Sanatorio Americano.
De acuerdo con las precisiones técnicas aportadas por los investigadores, el elemento sustraído consiste en una pequeña fuente en forma de gel que se encuentra resguardada dentro de un envase plástico transparente. A su vez, este dispositivo se aloja en el interior de una cápsula cilíndrica de plomo blindada de aproximadamente 12 centímetros de alto por 10 centímetros de ancho. Este blindaje metálico es el encargado de reducir de manera drástica los niveles de emisión hacia el exterior, garantizando la seguridad del entorno de trabajo siempre y cuando el contenedor no sea modificado, golpeado o abierto por personas inexpertas.
Qué es el cesio-137 y cuáles son los riesgos reales de exposición
El cesio-137 es un subproducto radiactivo que se origina habitualmente a partir de la fisión nuclear en reactores y tecnologías avanzadas. En el ámbito de la salud, su emisión de radiación gamma de alta penetración resulta una herramienta fundamental y sumamente regulada para calibrar los instrumentos de medición con los que luego se planifican los diagnósticos de precisión y los tratamientos oncológicos complejos. Pese a las alarmas iniciales, los especialistas de la ARN enfatizaron que el nivel de actividad de la pieza robada es de baja magnitud (10 mCi), por lo cual el riesgo biológico inmediato para el común de la población es calificado como bajo.
El verdadero peligro radica en la manipulación directa si el contenedor protector de plomo llega a ser violentado o desarmado con fines de reventa informal en mercados de chatarra. La exposición directa y prolongada al gel radiactivo puede desencadenar severas quemaduras en la piel, lesiones celulares profundas y el denominado síndrome agudo por radiación. Este cuadro clínico se manifiesta inicialmente a través de complicaciones gastrointestinales agudas, náuseas, vómitos persistentes y un progresivo deterioro del sistema hematopoyético que disminuye las defensas inmunológicas del organismo afectado.
Investigación judicial y antecedentes que encienden alarmas
La Fiscalía en turno junto a las divisiones ambientales de las fuerzas federales revisan minuciosamente los registros de las cámaras de seguridad del instituto del microcentro y el control de ingreso al laboratorio. Hasta el momento, el acceso a la zona de resguardo estaba estrictamente limitado a técnicos radiólogos y profesionales autorizados de la firma médica. Se intenta determinar si el hecho respondió a un robo bajo la modalidad delictiva común o si existió una planificación previa por parte de individuos con conocimiento específico sobre el valor económico o la naturaleza del material que estaban retirando de la caja de plomo de dos centímetros de espesor.
El caso inevitablemente reavivó el recuerdo del "accidente radiológico de Goiânia", ocurrido en Brasil en septiembre de 1987, considerado el hito de contaminación urbana más grave de la región. En aquella oportunidad, la sustracción de una fuente de cesio-137 de una clínica abandonada y su posterior desarmado en una chatarrería causó la muerte de cuatro personas y obligó a monitorear a más de 100.000 ciudadanos. Si bien el escenario actual en Santa Fe cuenta con un volumen de material sustancialmente menor y en formato de gel, el Sistema de Intervención en Emergencias Radiológicas (SIER) mantiene canales telefónicos abiertos y recomendó a la población civil que, ante cualquier hallazgo de un recipiente con características similares, se evite todo tipo de contacto físico y se notifique de inmediato a las patrullas policiales.
De acuerdo con información difundida por: La Capital

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