El Movimiento Evita busca redefinir la estrategia del peronismo ante el ajuste en la provincia de Buenos Aires

0

El principal referente bonaerense de la organización analiza el impacto social en los barrios populares, debate la reconversión de los programas asistenciales y plantea la necesidad de un nuevo programa económico para ordenar la interna de la oposición.


El escenario social y económico en el conurbano bonaerense atraviesa uno de sus momentos más complejos debido al fuerte recorte del gasto público aplicado por el gobierno nacional. En este contexto, el Movimiento Evita, la organización social fundada por Emilio Pérsico hace dos décadas, inició un proceso de discusión interna que combina la autocrítica sobre la gestión pasada y el diseño de una propuesta política para el peronismo. La dirigencia provincial de la agrupación advierte sobre el deterioro de los ingresos en los sectores vulnerables y la urgencia de estructurar un plan que contenga tanto a los trabajadores registrados como a la economía informal.

El impacto de las medidas económicas en los barrios bonaerenses

La eliminación de la asistencia alimentaria directa y la suspensión de obras de urbanización en los barrios populares modificaron la dinámica diaria de las periferias urbanas. Desde la conducción del Movimiento Evita en la provincia de Buenos Aires señalan que la demanda en los comedores comunitarios se duplicó en los primeros meses del año, mientras que los recursos transferidos por el Estado nacional cayeron a niveles mínimos. Esta situación obligó a los municipios y a las organizaciones a coordinar esquemas de emergencia para sostener el entramado social en las zonas más críticas.

El diagnóstico de la agrupación indica que el ajuste fiscal actual no solo afecta a quienes dependen de la ayuda estatal, sino que destruyó el empleo informal, compuesto por changas, albañilería y venta ambulante. Al contraerse el consumo en las clases medias, el motor económico que sustentaba a los trabajadores de la economía popular se detuvo, profundizando la vulnerabilidad en el Gran Buenos Aires.

Autocrítica sobre la gestión de los planes sociales

A veinte años de la creación de la organización, la dirigencia bonaerense realiza un balance crítico sobre el funcionamiento de los programas de transferencia de ingresos implementados durante las últimas administraciones. Existe un consenso interno respecto de que el modelo de asistencia implementado hasta 2023 se agotó y no logró transformarse en un puente genuino hacia el empleo registrado. La dependencia estructural de los planes sociales es vista hoy como una limitación que el peronismo debe superar mediante propuestas de producción formal.

"La masificación de los programas sociales sin una contraprestación productiva real terminó aislando a un sector de la sociedad", explican fuentes de la organización. La autocrítica incluye la falta de audacia para avanzar en reformas estructurales que permitieran blanquear el trabajo informal y otorgar derechos laborales estables a los millones de cuentapropistas que integran la base social del movimiento.

La discusión interna con Máximo Kirchner y La Cámpora

El debate sobre el rumbo del peronismo y la conducción del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires mantiene distanciados al Movimiento Evita y al sector liderado por Máximo Kirchner. Las diferencias principales radican en la metodología de construcción política y en la interpretación del fracaso electoral anterior. Mientras que La Cámpora promueve una estrategia basada en la identidad partidaria tradicional y el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, los movimientos sociales reclaman una mayor apertura hacia la periferia del sistema político.

Las tensiones se materializaron en las discusiones por el armado de listas y en la gestión de las políticas sociales en territorio bonaerense. Desde el Evita argumentan que la conducción del peronismo no puede cerrarse en estructuras orgánicas cerradas, sino que debe expresar la realidad de los sectores productivos periféricos, que hoy no se sienten representados por las estructuras tradicionales de la militancia urbana.

Un programa económico para tres realidades laborales

Para superar la fragmentación del tejido social, la organización propone que el peronismo diseñe un programa de gobierno basado en el reconocimiento de tres economías preexistentes en la Argentina actual:

  • La economía formal: El sector privado tradicional, las industrias y las empresas que generan empleo registrado con plenos derechos laborales.

  • La economía pública: El empleo estatal en sus niveles nacional, provincial y municipal, que requiere eficiencia y ordenamiento fiscal.

  • La economía popular: El universo de trabajadores independientes, cooperativistas y cuentapropistas que carecen de representación gremial clásica.

La propuesta del Movimiento Evita sostiene que cualquier proyecto político que pretenda volver a gobernar el país debe otorgar un marco jurídico y financiero específico para la economía popular, en lugar de intentar forzar su inserción en el mercado laboral tradicional, el cual ya no tiene la capacidad de absorber a la totalidad de la población activa. El objetivo planteado es garantizar derechos básicos, acceso al crédito y circuitos de comercialización propios para este sector independiente.

Tags

Publicar un comentario

0Comentarios

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

Publicar un comentario (0)

Recent Posts

#buttons=(Accept !) #days=(20)

Our website uses cookies to enhance your experience. Learn More
Accept !