Las exportaciones del agro aportarían u$s 36.100 millones por la mejora en soja y maíz

0

La Bolsa de Comercio de Rosario elevó su proyección de ingreso de divisas para el sector agroindustrial debido al aumento en los volúmenes de producción y un repunte en los precios internacionales.


El sector agroindustrial consolidará un rol macroeconómico clave durante el transcurso del año. De acuerdo con las últimas estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la liquidación de divisas proveniente de la exportación de granos y subproductos alcanzará los u$s 36.100 millones. Esta cifra representa una mejora de u$s 800 millones respecto a las previsiones lanzadas en el mes de abril.

El incremento proyectado se sostiene en un doble impacto positivo: por un lado, un reajuste al alza en los volúmenes esperados para las cosechas de soja y maíz; por el otro, una leve pero sostenida recuperación de las cotizaciones en los mercados internacionales de referencia. Con este nuevo panorama, el ingreso de dólares para el ciclo actual se equipara casi con exactitud a los niveles registrados durante el año 2025.

Los técnicos de la entidad bursátil precisaron que el cálculo global contempla tanto las operaciones que se liquidan de forma tradicional a través del Mercado Libre de Cambios (MLC) como aquellas operaciones complementarias que se canalizan por medio del mercado del Contado con Liquidación (CCL), bajo el esquema cambiario vigente.


El repunte de la soja y un rendimiento histórico para el maíz

La Guía de Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR modificó sus estimaciones de producción nacional para la campaña 2025/26 a raíz de resultados de cosecha que superaron las expectativas iniciales. El cambio más significativo se dio en la soja, cuya previsión trepó a 50 millones de toneladas, marcando un incremento de dos millones de toneladas frente al reporte previo.

En paralelo, el escenario para el maíz muestra una tendencia expansiva similar. La cosecha total de este cereal se recalculó en 68 millones de toneladas, un millón más que lo estimado en abril. Los analistas Tomás Rodríguez Zurro, Emilce Terré y Julio Calzada explicaron que las cosechas en el segmento temprano arrojaron rindes notablemente superiores a los previstos, lo que obligó a corregir los modelos estadísticos.

A pesar de que el régimen de lluvias sufrió una interrupción casi total a partir del 24 de diciembre —afectando el período crítico de llenado de granos en los maíces de primera—, los rindes recolectados a campo compensaron el estrés hídrico. En la región núcleo, el rendimiento promedio trepó cinco quintales respecto a la última medición, consolidándose en un promedio de 110 quintales por hectárea (qq/ha).

Esta productividad, sumada a una superficie sembrada de 2,3 millones de hectáreas —el área más alta registrada en los últimos 17 años—, permitirá que la región núcleo aporte por sí sola 20,35 millones de toneladas de maíz. Este volumen se ubica un 35% por encima del récord histórico zonal previo, obtenido en la campaña 2019/20 con 15,5 millones de toneladas.


Impacto en la molienda y mayor saldo exportable

La mayor disponibilidad física de materia prima generará un efecto multiplicador dentro del complejo agroindustrial. De acuerdo con el informe técnico, la previsión de molienda de soja se ajustó hacia arriba en un millón de toneladas. Este incremento de la actividad fabril se traducirá de manera directa en mayores saldos exportables de productos con valor agregado, específicamente harina, pellets y aceite de soja.

En el caso del maíz, el saldo destinado a los mercados externos experimentó un ajuste positivo de 500.000 toneladas en comparación con las proyecciones de comienzos de otoño. La combinación de más toneladas despachadas y valores FOB más firmes explica la inyección adicional de u$s 800 millones que ingresará a la economía nacional.


Dinámica de liquidación y balance del primer cuatrimestre

El desempeño del sector agroexportador durante el primer cuatrimestre del año mostró una dinámica particular. Entre enero y abril, las empresas del sector liquidaron una suma cercana a los u$s 8.516 millones. El dato expone una desaceleración interanual, ya que en el mismo período del año pasado el ingreso de divisas había superado la barrera de los u$s 9.000 millones.

Desde la BCR explicaron que esta baja transitoria obedeció a dos causas estructurales:

  • Efecto residual normativo: El esquema de eliminación temporaria de retenciones aplicado en septiembre del año pasado provocó un fuerte adelantamiento de operaciones comerciales por parte de los productores, restando oferta de granos para los meses subsiguientes.

  • Demoras logísticas: El ritmo de avance de las cosechadoras y la comercialización en las plantas de acopio experimentaron un inicio lento durante todo el mes de abril.

Sin embargo, los datos relevados durante la primera mitad de mayo confirman un cambio de tendencia. El avance generalizado de las máquinas en los lotes de soja y la mejora en los precios internos ofrecidos por las terminales portuarias dinamizaron las ventas de la producción. Los economistas de la entidad señalaron que el flujo regular de divisas de la nueva cosecha hacia el circuito cambiario oficial ya comenzó a normalizarse, garantizando el abastecimiento de dólares para el bache estacional de mediados de año.

Publicar un comentario

0Comentarios

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

Publicar un comentario (0)

Recent Posts

#buttons=(Accept !) #days=(20)

Our website uses cookies to enhance your experience. Learn More
Accept !