
Una formación que regresaba desde Buenos Aires debió interrumpir su marcha en la Estación Sur luego de que el viento arrastrara una vivienda precaria sobre las vías.
El fuerte temporal que azotó a Rosario y su región durante la madrugada de este jueves provocó serias complicaciones en el transporte ferroviario. Una formación de pasajeros que cubría el trayecto desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hacia la terminal de Rosario Norte quedó varada en el extremo sur de la ciudad, luego de que las ráfagas de viento desplazaran restos de una construcción sobre los rieles, impidiendo la circulación segura del convoy.
El incidente se registró minutos antes de las 3:30, en un momento de alta intensidad climática. Según los reportes iniciales, el viento desprendió la estructura de una casilla ubicada en un asentamiento precario lindante a la zona de vías. Los materiales terminaron esparcidos sobre la traza ferroviaria, lo que obligó al maquinista a realizar una maniobra de frenado de emergencia para evitar un descarrilamiento o un impacto mayor.
Obstrucción de vías y evacuación de pasajeros
La unidad afectada no pudo completar su recorrido habitual hasta la estación de Rosario Norte debido a la magnitud de los restos acumulados sobre la infraestructura. Ante la imposibilidad de avanzar y la incertidumbre sobre el tiempo que demandaría la limpieza de la zona, se determinó que el tren permaneciera detenido en la Estación Sur (ex Apeadero Sur), ubicada en la intersección de la avenida San Martín y Battle y Ordóñez.
En ese punto, se procedió a la evacuación de los pasajeros. Dada la hora y las condiciones meteorológicas adversas, los usuarios debieron gestionar el tramo final de su viaje hacia el centro o el norte de la ciudad por sus propios medios, utilizando servicios de taxis o aplicaciones de transporte, lo que generó malestar y demoras significativas en el arribo a destino.
"El maquinista pudo bajar la velocidad y detener el convoy a la altura del ex Apeadero Sur, donde los pasajeros fueron evacuados para que pudieran completar el viaje por sus propios medios", confirmaron fuentes que trabajaron en el lugar. La pericia del conductor fue determinante para evitar que los escombros dañaran la locomotora o provocaran un incidente de gravedad.
El impacto del temporal en la infraestructura ferroviaria
Mariano Antenore, referente de la ONG Amigos del Riel, brindó detalles técnicos sobre la afectación del servicio. Según explicó, el accidente impactó directamente en el cumplimiento del cronograma, ya que la formación debía ingresar a Rosario Norte pasadas las 3:00. La presencia de asentamientos informales tan cercanos a las vías representa un riesgo latente que se potencia durante fenómenos climáticos extremos.
Este episodio vuelve a poner en el foco de debate la seguridad en los corredores ferroviarios urbanos. La voladura de la casilla no solo dejó sin techo a una familia, sino que paralizó una arteria vital de transporte nacional. El personal de Trenes Argentinos y equipos de emergencia trabajaron durante las primeras horas de la mañana para remover las chapas, maderas y restos de mobiliario que obstruían el paso.
El servicio ferroviario Rosario-Buenos Aires es una de las rutas con mayor demanda del país. Actualmente, cuenta con frecuencias diarias que conectan ambas ciudades en un tiempo estimado de 6 horas y 15 minutos, con paradas intermedias en localidades como San Nicolás, San Pedro y Campana. Cualquier interrupción en este tramo genera un efecto dominó en la logística de la empresa estatal y en la planificación de cientos de viajeros.
Antecedentes y vulnerabilidad en la zona sur
No es la primera vez que la zona de la Estación Sur se convierte en el escenario de demoras por factores externos. El entorno ferroviario en este sector de Rosario presenta una alta densidad de viviendas precarias que carecen de anclajes estructurales seguros. Ante ráfagas que en esta ocasión superaron los 60 kilómetros por hora, estos materiales se convierten en proyectiles o barreras infranqueables para el transporte.
Desde el punto de vista social, el hecho evidencia la precariedad habitacional en los márgenes de la ciudad. Mientras que para el pasajero representó una demora y un gasto extra en traslados, para los habitantes del sector significó la pérdida de su vivienda. La logística de emergencia debió actuar en dos frentes: la asistencia social y la recuperación de la operatividad del transporte público.
A media mañana, las cuadrillas de mantenimiento lograron despejar la vía principal, aunque se mantenía un alerta por posibles nuevas tormentas que podrían complicar las tareas de estabilización de la zona. Se recomienda a los usuarios que tengan pasajes para las próximas horas consultar el estado del servicio a través de los canales oficiales, ya que podrían registrarse demoras residuales debido al reordenamiento de las formaciones en la terminal de Rosario Norte.

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