SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia tras años de crisis financiera

0

La histórica cooperativa láctea presentó el pedido en Rafaela debido a una deuda de US$120 millones, el desplome productivo y la imposibilidad de afrontar salarios.


La cooperativa láctea SanCor, un emblema de la industria nacional con sede en Sunchales, Santa Fe, solicitó formalmente su propia quiebra ante la Justicia. La presentación se realizó en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, bajo la tutela del juez Marcelo Gelcich. La decisión marca el punto de quiebre final para una firma que arrastraba un deterioro financiero irreversible y que se encontraba en concurso de acreedores desde febrero de 2025.

El pedido de quiebra, concretado sobre el cierre de la jornada judicial de este jueves, deberá ser ratificado por los socios de la cooperativa en una asamblea extraordinaria convocada para el próximo 30 de abril. Según fuentes cercanas al proceso, la magnitud del pasivo y la parálisis de las plantas productivas tornaron inviable la continuidad del plan de salvataje que se intentó implementar durante el último año.

Deuda millonaria y el impacto en la cuenca lechera

El pasivo acumulado por SanCor asciende a aproximadamente US$120 millones, una cifra que se volvió inmanejable ante la caída vertical en el procesamiento de materia prima. La composición de esta deuda es compleja: se estima que unos US$90 millones corresponden a compromisos en moneda extranjera y el resto a una suma cercana a los $40.000 millones.

Entre los principales acreedores de la firma se encuentra la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), además de diversos fondos financieros internacionales que habían inyectado capital en etapas previas de reestructuración. El proceso concursal ya acumulaba más de 1.500 pedidos de verificación de deuda, lo que daba cuenta de la atomización del conflicto financiero que afectaba tanto a proveedores de insumos como a los propios tamberos que abastecían a la planta.

La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) confirmó la presentación judicial y manifestó su preocupación por el destino de los puestos de trabajo. Desde el gremio señalaron que la cooperativa ya no contaba con los recursos mínimos para garantizar el pago de salarios ni para mantener las condiciones de seguridad en las instalaciones de Sunchales y las plantas satélites.

Antecedentes de una caída anunciada

La debacle de SanCor no es un hecho aislado, sino el resultado de una década de pérdida de competitividad y malas decisiones administrativas. En su época de esplendor, la cooperativa llegó a procesar más de 4 millones de litros de leche diarios, una cifra que en los últimos meses apenas rozaba el 10% de su capacidad instalada. La pérdida de mercados internacionales y el cierre de unidades de negocio estratégicas, como la venta de su línea de productos frescos y postres a otras empresas, fueron limando su estructura.

En febrero de 2025, el ingreso al concurso de acreedores fue visto como la última oportunidad para evitar el cierre definitivo. Sin embargo, el contexto macroeconómico y la falta de nuevos inversores interesados en un modelo de negocios cooperativo con tal nivel de endeudamiento aceleraron el desenlace actual. La falta de confianza de los productores primarios, quienes optaron por entregar su producción a otras usinas lácteas para asegurar el cobro, terminó por secar el flujo de caja de la empresa.

El impacto social en el centro-oeste santafesino es profundo. Sunchales, considerada la Capital Nacional del Cooperativismo, ve cómo su principal motor económico se encamina a un proceso de liquidación de activos. El temor de la comunidad reside en qué sucederá con los activos físicos y si existirá alguna posibilidad de que otras firmas del sector absorban parte de la capacidad productiva remanente.

El futuro de la marca y la resolución judicial

A partir de la presentación realizada por la propia administración de SanCor, el juez Marcelo Gelcich deberá determinar los pasos a seguir. El hito clave será la asamblea del 30 de abril, donde los delegados cooperativos deberán votar la conformidad del pedido de quiebra. Legalmente, esta instancia es necesaria para validar la voluntad social de la entidad ante el tribunal interviniente.

"La situación es terminal porque no hay giro comercial que soporte la estructura de costos fijos", explicaron fuentes del sector lácteo. La quiebra implica, en términos prácticos, el cese de la administración por parte de las autoridades de la cooperativa y la toma de control por parte de una sindicatura, que tendrá la tarea de inventariar los bienes para una eventual venta o subasta que permita cancelar, aunque sea parcialmente, las deudas con los trabajadores y el Estado.

La caída de SanCor representa un cambio de paradigma en la industria láctea argentina. Lo que durante décadas fue un modelo de asociación exitosa entre productores termina hoy en los despachos judiciales de Rafaela, dejando un vacío difícil de llenar en la cadena de valor y una deuda que compromete no solo a la empresa, sino a todo el entramado productivo de la región.

Publicar un comentario

0Comentarios

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.

Publicar un comentario (0)

Recent Posts

#buttons=(Accept !) #days=(20)

Our website uses cookies to enhance your experience. Learn More
Accept !