
La combinación de la temporada alta de descarga en terminales portuarias y condiciones climáticas adversas genera serias demoras y riesgos viales en los principales accesos al Gran Rosario.
El complejo portuario del Gran Rosario atraviesa una de las semanas más críticas en materia de movilidad en lo que va del año. La confluencia de la cosecha gruesa, que moviliza a miles de camiones diariamente hacia las terminales agroexportadoras, y la presencia de densos bancos de niebla durante las primeras horas del día, transformaron el tránsito en un escenario de extrema complejidad. Este jueves, las autoridades viales reforzaron los operativos ante un flujo vehicular que no da tregua y que afecta tanto al transporte de cargas como a los conductores particulares.
Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV) informaron que los puntos de mayor conflicto se concentran en la autopista Rosario-Santa Fe. Los congestionamientos más severos se registran en el kilómetro 19, a la altura del acceso a San Lorenzo Norte, y en el kilómetro 30, en la zona de Villa La Ribera. En estos sectores, las filas de vehículos pesados se extienden por varios kilómetros, ralentizando el ingreso a las terminales portuarias y saturando las banquinas.
Puntos críticos y advertencias de seguridad vial
El fenómeno meteorológico de la niebla redujo drásticamente la visibilidad en las rutas nacionales y provinciales que integran el entramado logístico regional. La APSV emitió una alerta para extremar las precauciones de manejo, especialmente en las regiones centro y sur de la provincia. La recomendación es evitar maniobras de sobrepaso innecesarias, mantener una distancia prudencial entre vehículos y encender las luces bajas y antiniebla, prohibiendo estrictamente el uso de balizas en movimiento, una práctica común pero peligrosa que suele confundir a otros conductores sobre el estado de detención del vehículo.
La situación actual se suma a un miércoles que las autoridades calificaron como "caótico". Durante la jornada previa, el colapso alcanzó a la Avenida Circunvalación de Rosario y se extendió hacia las rutas nacionales 11 y A012, además de las rutas provinciales 10 y 91. Este corredor vial, vital para la economía nacional, se ve superado por la infraestructura actual frente al volumen de granos que ingresa para ser procesado y exportado desde los puertos de San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes.
El impacto de la cosecha en la infraestructura regional
El arribo masivo de camiones es un fenómeno estacional que pone a prueba la capacidad operativa de la región. Se estima que, en picos de cosecha, circulan hacia el cordón industrial entre 10.000 y 15.000 camiones diarios. Este flujo no solo genera demoras logísticas, sino que impacta de manera directa en la vida cotidiana de las localidades vecinas, donde los accesos locales quedan bloqueados por el transporte pesado, dificultando el traslado de los residentes hacia sus puestos de trabajo o centros de estudio.
El contexto económico también juega un rol relevante. La fluidez del tránsito en estas rutas es determinante para el ingreso de divisas al país, dado que el polo santafesino es el principal centro exportador de subproductos del agro a nivel mundial. Sin embargo, el deterioro de algunas calzadas y la falta de playas de estacionamiento suficientes en las terminales portuarias hacen que los camiones deban esperar sobre las rutas, convirtiendo las banquinas en zonas de alta peligrosidad, especialmente cuando la visibilidad es nula por factores climáticos.
Perspectivas climáticas y laborales para el fin de semana
De cara a los próximos días, el panorama presenta variables adicionales. Por un lado, se espera el ingreso de un frente frío hacia el fin de semana largo, lo que podría modificar las condiciones de visibilidad pero también precipitar inestabilidad climática. Por otro lado, la proximidad del feriado del 1º de mayo introduce cambios en la dinámica de servicios. En Rosario, por ejemplo, se adelantó la recolección de residuos para este jueves por la noche, dado que el viernes no habrá actividad.
Las autoridades provinciales mantienen activos los puestos de control en las intersecciones clave para intentar dar fluidez al tránsito. No obstante, el mensaje hacia los transportistas y usuarios en general es de paciencia y prudencia. La saturación de las rutas 11, 91 y la autopista a Santa Fe es un problema estructural que se agudiza cada año durante el segundo trimestre, y cuya resolución definitiva sigue siendo materia de debate entre los sectores productivos y los distintos niveles del Estado.

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