La querella en Brasil solicitó elevar el resarcimiento a 150.000 dólares tras las imágenes de Mariano Páez. La defensa de la abogada santiagueña impugnará el pedido por considerarlo fuera de término.
El juicio por racismo contra la abogada argentina Agostina Páez en Río de Janeiro sumó un capítulo inesperado que complica su situación judicial. La querella presentó un escrito de 15 páginas donde incorpora como prueba el video viral de su padre, Mariano Páez, imitando gestos de mono y jactándose de su poder adquisitivo. Con este elemento, los denunciantes buscan demostrar la solvencia económica de la familia y exigir una reparación económica significativamente más alta.
El impacto del video en la estrategia judicial
La abogada de la acusación, Tamara Fejolo, utilizó las recientes imágenes de Mariano Páez para justificar un pedido de indemnización de 38.000 dólares (unos 120 salarios mínimos) para cada una de las cuatro víctimas, lo que totaliza un reclamo superior a los 150.000 dólares. Según el documento, las declaraciones del padre —quien se definió como "millonario y usurero"— y el estilo de vida que la joven exhibe en redes sociales son parámetros válidos para fijar una sanción con "carácter pedagógico".
Desde la querella sostienen que la actitud del hombre representa una "clara afrenta a la Justicia brasileña" y profundiza el daño moral causado a los empleados del bar de Ipanema. Entre las pruebas presentadas para sostener el impacto psicológico, se adjuntó un certificado médico de una de las denunciantes que describe cuadros de ansiedad grave e hipertensión tras el episodio ocurrido en enero.
La defensa anticipa una impugnación formal
Carla Junqueira, representante legal de Páez en Brasil, confirmó que solicitará la desestimación de estos nuevos alegatos ante el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro. El argumento central de la defensa es de forma: el escrito habría ingresado al sistema fuera del plazo legal y pretende incorporar elementos cuando la etapa de producción de prueba ya fue clausurada.
"La legislación contra el racismo no debe ser desvirtuada para obtener beneficios económicos indebidos", señaló Junqueira. Además, la defensa cuestionó la validez del certificado médico presentado por la querella, argumentando que fue emitido por un especialista en geriatría para una paciente que no pertenece a ese grupo etario.
Contexto y cifras del conflicto
El caso se remonta al 14 de enero de 2026, cuando Agostina Páez fue grabada realizando gestos racistas tras una discusión por la cuenta en un local gastronómico. Aunque la joven ya regresó a la Argentina tras pagar una fianza de 18.800 dólares, el proceso penal en Brasil continúa su curso y se espera una sentencia inminente.
"Texto textual relevante" "Me arrepiento de haber reaccionado mal, a pesar del contexto, me arrepiento de haber reaccionado de esa manera", declaró la abogada al llegar al país la semana pasada, intentando despegarse de la conducta de su padre, quien en los últimos días redobló la apuesta con videos provocadores que ahora son parte del expediente.
La jurisprudencia en Brasil para este tipo de delitos suele establecer topes indemnizatorios de entre 1.000 y 6.000 dólares. Sin embargo, la mediatización del caso y las intervenciones de Mariano Páez han llevado el reclamo a cifras sin precedentes para este tipo de procesos correccionales.


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