
En una jornada marcada por la tensión en Balcarce 50, el Poder Ejecutivo restringió este lunes el acceso a cronistas acreditados de diversos medios de comunicación. La medida, calificada como "preventiva" por fuentes oficiales, se da en el marco de una denuncia gubernamental sobre una presunta campaña de desinformación extranjera.
Restricciones en los accesos y tensión oficial
Bajo una persistente llovizna, efectivos de la Policía Federal y de la Casa Militar controlaron los ingresos a la sede de Gobierno con listas en mano. Varios periodistas que cubren habitualmente la actividad presidencial se encontraron con la negativa de acceso al intentar realizar su labor diaria.
Desde el entorno presidencial afirmaron que la decisión no es "personal" contra los trabajadores, sino que afecta a las empresas periodísticas presuntamente vinculadas a una campaña de espionaje y desinformación. Según los voceros de la gestión de Javier Milei, la restricción se mantendrá hasta que se logre "esclarecer la situación".
El impacto en el Congreso y la reacción gremial
La medida adoptada en la Casa Rosada tuvo un correlato inmediato en la Cámara de Diputados, donde el presidente del cuerpo, Martín Menem, replicó la prohibición. Sin embargo, en el Senado la postura fue distinta: desde la presidencia de la Cámara alta, a cargo de Victoria Villarruel, adelantaron que no se aplicarán restricciones similares.
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) denunció el hecho como un acto de "censura" y exigió que se garantice el derecho al trabajo de los profesionales afectados. Los medios involucrados, entre los que se encuentran señales de noticias y portales digitales, señalaron que no han recibido notificaciones judiciales previas sobre las acusaciones que motivaron el veto.
Antecedentes y contexto de la medida
Esta decisión se enmarca en una denuncia previa realizada por la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) sobre una supuesta red de desinformación rusa que operaría en el país. El Gobierno sostiene que ciertos medios locales habrían servido como plataformas para difundir contenido diseñado para influir en la opinión pública argentina.
"Es una medida preventiva hasta esclarecer los hechos", reiteraron en Balcarce 50, sin precisar el tiempo que durará la exclusión ni compartir el listado oficial de los medios alcanzados. Esta restricción se suma a los nuevos protocolos de acreditación implementados por la Subsecretaría de Prensa a principios de este año, que ya habían limitado el cupo de profesionales en las salas de conferencias.
Citas clave
"¿Usted es del área de prensa? ¿Su nombre?", fue la consulta sistemática de los efectivos de seguridad en la entrada de la Casa de Gobierno antes de denegar los ingresos.
"En el Senado no va a ocurrir", afirmaron fuentes cercanas a la Vicepresidencia, marcando una clara diferencia de criterio respecto a la gestión del acceso periodístico en el Congreso Nacional....
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