
La Policía de Seguridad Aeroportuaria intervino las oficinas del Grupo Roma en Rosario tras detectar operaciones inmobiliarias sospechosas financiadas por una banda narco.
La ciudad de Rosario sumó este miércoles un nuevo capítulo en la compleja trama que une al mercado inmobiliario de alta gama con el financiamiento de organizaciones narcocriminales. En un operativo coordinado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), se realizaron procedimientos en las oficinas del Grupo Roma, situadas en la exclusiva zona de Puerto Norte, bajo la sospecha de haber facilitado maniobras de lavado de activos para una estructura delictiva con vínculos directos con la banda de "Los Monos".
El procedimiento, caratulado formalmente como una “presentación de pedido judicial”, tuvo lugar en la torre de oficinas ubicada en calle Carballo al 100. A diferencia de un allanamiento tradicional, esta figura legal permite a las fuerzas de seguridad requerir documentación específica de manera directa, aunque con el mismo peso probatorio para la causa. La investigación es impulsada por la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y la Procunar, quienes buscan desentramar la ruta del dinero de una banda que ya había sido golpeada por la justicia el año pasado.
El origen de la investigación y los nexos criminales
La causa que derivó en la intervención de la inmobiliaria en Puerto Norte no es nueva. Tiene sus raíces en un expediente de 2025 que culminó con la incautación de 53 kilogramos de cocaína y la detención de 13 personas. Aquella investigación permitió a los pesquisas identificar que la organización no se limitaba exclusivamente al tráfico de estupefacientes, sino que contaba con un andamiaje financiero diseñado para introducir las ganancias ilícitas en el mercado legal.
Según la hipótesis que maneja la justicia federal, la banda habría utilizado a la firma ahora intervenida para canalizar fondos mediante la compra y venta de terrenos y propiedades de alto valor. Un dato clave que analizan los investigadores es la continuidad operativa: se sospecha que el grupo narco operaba inicialmente a través de otra empresa del rubro, la cual fue absorbida posteriormente por el Grupo Roma. Esta transición comercial habría servido como una "pantalla" para diluir el origen de los fondos y mantener activa la estructura de blanqueo.
Maniobras financieras y el rol del sector inmobiliario
El foco de la PSA se centró en la recolección de contratos, registros de transferencias y boletos de compraventa que acrediten la titularidad de diversas parcelas de tierra en Rosario y sus alrededores. La Justicia busca determinar si los directivos de la firma tenían conocimiento del origen del dinero o si existió una omisión deliberada en los controles de prevención de lavado de activos que exige la ley para los sujetos obligados ante la Unidad de Información Financiera (UIF).
"Se busca localizar documentación relacionada con operaciones de compra y venta de terrenos que habrían sido adquiridos por una organización narcocriminal", confirmaron fuentes judiciales cercanas al caso. La documentación secuestrada durante las siete horas que duró el procedimiento será sometida a peritajes contables para cruzar los montos declarados con la capacidad económica real de los compradores identificados en la causa de narcotráfico.
Conexiones con el sector gremial y el comercio de granos
Un nuevo elemento de tensión se suma a este expediente y amplía el espectro de la investigación. Una de las líneas de trabajo que siguen los fiscales apunta a que parte del flujo de divisas investigado podría estar conectado con un sindicato vinculado a la comercialización de granos. Esta veta sugiere que la organización criminal no solo utilizaba el sector inmobiliario, sino que también buscaba resguardar o mover sus activos a través de actividades ligadas a la exportación y el rubro cerealero, un sector estratégico de la economía regional.
La vinculación entre sindicatos, el negocio de los granos y el narcotráfico marca un salto en la complejidad de las organizaciones que operan en el Gran Rosario. Ya no se trata únicamente de bandas territoriales que disputan puntos de venta, sino de estructuras con capacidad de lobby y acceso a instrumentos financieros complejos.
El impacto en Puerto Norte y la respuesta empresarial
El operativo generó sorpresa en Puerto Norte, el distrito más costoso de Rosario, donde la seguridad privada y el perfil de los residentes suelen mantener a la zona alejada de los estrépitos policiales habituales de la periferia. El Grupo Roma, con oficinas de diseño y una presencia activa en el mercado local, queda ahora bajo la lupa de la Procelac en un contexto donde el control sobre las agencias inmobiliarias se ha vuelto una prioridad política para combatir la violencia narco desde su base económica.
Hasta el momento, la empresa no ha emitido un comunicado oficial respecto a la documentación entregada a los efectivos de la PSA. Sin embargo, fuentes del sector inmobiliario local expresaron su preocupación por el impacto que estos procedimientos tienen en la imagen de un mercado que busca recuperarse. Mientras tanto, la justicia federal analiza los pasos a seguir con las 13 personas detenidas previamente, cuya situación procesal podría agravarse si se comprueba el delito de lavado de activos agravado por la habitualidad y la participación organizada.

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