Luis Caputo detalló la estrategia para cubrir los vencimientos de deuda en el corto y mediano plazo sin acudir a los mercados internacionales.
En medio de una semana marcada por la volatilidad global y la presión sobre los precios locales, el ministro de Economía, Luis Caputo, brindó un crudo diagnóstico sobre la situación monetaria de la Argentina. El funcionario reconoció que los indicadores recientes de inflación no fueron los esperados y subrayó que la recuperación del valor de la moneda nacional no puede ser impuesta por decreto, sino que dependerá estrictamente de la confianza de los ahorristas.
El desafío de la demanda de moneda y los precios
Durante sus últimas declaraciones, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante al referirse a la inercia que aún persiste en el índice de precios al consumidor. “No podemos forzar a los argentinos a tener pesos”, afirmó el ministro, vinculando de manera directa la desaceleración de la inflación con la voluntad de la sociedad de volver a demandar la moneda local.
Para Caputo, el escenario actual es el resultado de una "corrección de precios relativos" necesaria tras años de distorsiones. A pesar de que el dato de febrero se ubicó en el 2,9%, con una inflación núcleo que escaló al 3,1% impulsada por rubros sensibles como la carne y las tarifas, el Gobierno mantiene su hoja de ruta monetaria. El ministro insistió en que el objetivo de alcanzar niveles de inflación cercanos a cero sigue vigente, aunque admitió que los tiempos podrían extenderse hacia el último trimestre del año.
Proyecciones y señales para el mercado
A pesar del bache inflacionario de marzo, el equipo económico proyecta un "boom" de inversiones en sectores estratégicos como la energía y la minería. Caputo buscó llevar tranquilidad a los inversores al asegurar que el programa fiscal se mantiene inalterable y que ya cuentan con el financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital de la deuda externa.
“Lo que se viene es fenomenal, es un boom que no se imagina nadie”, vaticinó el funcionario. No obstante, las consultoras privadas mantienen la cautela y estiman que el IPC recién podría perforar el piso del 2% mensual hacia el mes de mayo. Por el momento, el Palacio de Hacienda se enfoca en mantener el superávit financiero como ancla principal para evitar que la volatilidad internacional, disparada por el conflicto en Medio Oriente, impacte con mayor fuerza en la brecha cambiaria y los precios domésticos.
El impacto en el bolsillo y la morosidad
El reconocimiento de los "malos datos" llega en un contexto donde el consumo muestra señales mixtas. Mientras que algunos sectores logran estabilizarse, la mora en el pago de créditos otorgados por billeteras virtuales alcanzó un pico del 25% recientemente. Ante esta situación, el ministro señaló que la clave reside en continuar con la baja de tasas de interés y fomentar que el sistema bancario ofrezca mejores plazos para que los ciudadanos logren acomodar sus finanzas personales.
Caputo concluyó que la desinflación regresará en el corto plazo una vez que se absorban los shocks externos y se consolide la estabilidad macroeconómica. Por ahora, la apuesta oficial reside en que el orden fiscal termine por convencer a los argentinos de que el peso puede volver a ser una reserva de valor, eliminando la necesidad de mecanismos forzosos que distorsionen el mercado.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.