La emergencia ígnea en la provincia de Chubut sumó un nuevo capítulo crítico este martes. Tras una breve tregua otorgada por las lluvias del fin de semana, varios focos de incendio se reactivaron con intensidad en las laderas del Lago Epuyén, donde las columnas de humo dieron paso nuevamente a llamas visibles que amenazan con seguir extendiéndose sobre el bosque nativo.
Operativo de emergencia y dificultades en el terreno
El escenario es complejo para los 295 brigadistas que trabajan actualmente en la zona. El despliegue incluye al Servicio Nacional del Manejo del Fuego, el equipo Etac de Córdoba y el Ejército Argentino. Sin embargo, la geografía de la región se convirtió en el principal adversario: las pendientes pronunciadas y la vegetación cerrada impiden el paso de vehículos, obligando al personal a realizar tareas extremas.
“Los equipos deben recorrer hasta cinco kilómetros a pie con equipamiento pesado por laderas de difícil acceso”, detallaron fuentes oficiales. Para optimizar el ataque, se utilizan gomones desde Puerto Patriada para trasladar personal, mientras que dos aviones hidrantes y helicópteros con helibaldes operan sin pausa cargando agua directamente desde el lago Epuyén.
El impacto ambiental y los daños en infraestructura
Hasta el momento, las autoridades provinciales confirmaron que más de 12.000 hectáreas fueron consumidas por el fuego. Si bien de los 32 focos detectados desde el inicio de la crisis 22 ya fueron controlados, los frentes activos en Epuyén, El Hoyo y Puerto Patriada mantienen en vilo a las localidades cordilleranas.
El avance de las llamas no solo afecta la biodiversidad; también dañó infraestructura clave. En Epuyén y Cholila se reportaron caídas en el tendido eléctrico que dejaron a sectores de la población sin suministro. Aunque el índice de peligro descendió de "muy extremo" a "alto", la sequía persistente preocupa a los especialistas por la posible existencia de fuegos subterráneos.
Investigación judicial y penas de prisión
En paralelo al combate físico del fuego, el Gobierno de Chubut ratificó que la Justicia sigue de cerca el origen de los siniestros. Existe una sospecha firme sobre la intencionalidad en algunos de los inicios. En este sentido, desde el Ejecutivo provincial advirtieron que, de confirmarse la responsabilidad humana, “los culpables podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión”.
La mirada está puesta ahora en el pronóstico meteorológico. A pesar del alivio parcial que trajo el agua en el Parque Nacional Los Alerces, las altas temperaturas y las ráfagas de viento previstas para las próximas horas podrían volver a propagar los focos que aún no han sido confinados, en una lucha que ya supera la semana de trabajo ininterrumpido.

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