Al cumplirse este 18 de enero un nuevo aniversario del asesinato de Fernando Báez Sosa, el joven estudiante de abogacía atacado brutalmente a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell, su madre, Graciela Sosa, volvió a utilizar las redes sociales para mantener viva la memoria de su hijo. A seis años del crimen que conmocionó a la Argentina, el dolor permanece intacto.
El recuerdo de Graciela en redes
Como en cada fecha clave, Graciela eligió compartir una imagen cargada de simbolismo y dolor. A través de su cuenta de Instagram, publicó una fotografía inédita de Fernando acompañada de unas palabras que reflejan la ausencia irreparable que atraviesa la familia desde aquel fatídico verano de 2020.
“Te extraño cada día más, mi amor. Tu ausencia duele como el primer día”, expresó la madre en un posteo que rápidamente se llenó de comentarios de apoyo, oraciones y pedidos de paz por parte de miles de usuarios que siguen el caso de cerca. La publicación no solo rinde homenaje a la vida de Fernando, sino que reitera el pedido de memoria para que hechos de esta naturaleza no se repitan.
La situación judicial de los rugbiers
El caso, que marcó un antes y un después en la sociedad argentina, culminó judicialmente con el veredicto del Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Dolores. Cabe recordar que cinco de los rugbiers fueron condenados a prisión perpetua (Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi) como coautores del homicidio doblemente agravado.
Por su parte, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi recibieron penas de 15 años de prisión al ser considerados partícipes secundarios. A seis años del ataque en Villa Gesell, la figura de Fernando sigue presente como un emblema de la lucha contra la violencia, sostenida incansablemente por sus padres, Silvino y Graciela.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.