La crisis financiera que comenzó a gestarse a mediados de 2025 en Bioceres SA, uno de los estandartes de la biotecnología aplicada al agro en Argentina, alcanzó su punto más crítico. La compañía con sede en Rosario formalizó su ingreso en un concurso de acreedores voluntario, una decisión que implica la pérdida del control societario por parte de su controlante y marca el fin de una era para el proyecto nacido de la alianza entre científicos y productores locales.
El detonante de una caída anunciada
El Consejo de Administración aprobó la medida el pasado 16 de diciembre, luego de un proceso de deterioro que se hizo público en julio de 2025. En aquel entonces, la firma incurrió en un default al incumplir el pago de pagarés bursátiles por u$s 5,31 millones, dentro de un pasivo global en esos instrumentos que escala a los u$s 30 millones.
Si bien en los primeros meses del conflicto la empresa intentó blindar a su filial tecnológica que cotiza en el Nasdaq, el avance de la insolvencia terminó por precipitar el escenario judicial. “El concurso ahora formalizado termina de sellar la ruptura entre la Bioceres histórica, con base operativa en Argentina, y la estructura internacional”, destaca el reporte financiero que notificó la situación ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos.
Impacto contable y reconfiguración del grupo
La salida de Bioceres SA del esquema corporativo bajo las normas internacionales (NIIF 10) generó un paradójico movimiento en los balances de su controlante, Moolec Science. Al dar de baja los activos y pasivos de la firma concursada, el grupo registró una ganancia contable aproximada de u$s 91 millones por la pérdida de control, además de otros u$s 5,3 millones vinculados a la desconsolidación de su subsidiaria Bioceres LLC.
Este movimiento financiero, aunque mejora técnicamente el estado de resultados consolidado, refleja la fragmentación total del ecosistema original. En términos operativos, la administración de la firma rosarina queda ahora bajo la supervisión de un síndico y el control directo de la Justicia comercial argentina, limitando el margen de maniobra de sus fundadores.
Un default que se extiende a Europa
La debacle de la firma local no es un hecho aislado. El informe presentado ante los organismos de control revela que Theo I SCSp, un vehículo de capital de riesgo con sede en Luxemburgo vinculado al grupo, también inició su proceso de quiebra a fines de noviembre de 2025. Esta situación en Europa añade una capa extra de complejidad a la estructura de financiamiento global que alguna vez sostuvo la expansión de la marca.
En un intento por rescatar el valor de las acciones en el mercado externo, los accionistas de Moolec Science ejecutaron este 5 de enero un "reverse stock split" (división inversa de acciones) en una proporción de 15 a 1. La medida busca recomponer el precio de los títulos para evitar que la volatilidad termine por derrumbar la cotización en el mercado internacional.
La deuda local y el futuro de la innovación
En el plano doméstico, los números siguen siendo alarmantes. Bioceres SA arrastra un stock de pagarés bursátiles que supera los $9.425 millones en el Mercado Argentino de Valores. Según los registros de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), la firma se encuentra en "Situación 2" (con seguimiento especial), reflejando una deuda bancaria de más de $7 millones.
El inicio de este concurso de acreedores pone en pausa el crecimiento de un símbolo de la innovación argentina. Lo que comenzó hace dos décadas como una apuesta ambiciosa por la ciencia aplicada al campo, hoy enfrenta un proceso de reestructuración forzada que definirá si la empresa logra sobrevivir como una entidad operativa o si quedará definitivamente fragmentada de su ala tecnológica global.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.