En un movimiento que evoca las grandes tradiciones de mecenazgo de la ciudad, el intendente Pablo Javkin presentó este lunes un ambicioso plan para concretar la esperada ampliación del Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino. A través de un esquema de colaboración público-privada, una veintena de empresas e instituciones locales donarán los fondos necesarios para transformar el icónico espacio cultural.
El anuncio, realizado en la Bolsa de Comercio de Rosario, marca un hito en el cierre del año del Tricentenario. El proyecto contempla una inversión de 2,2 millones de dólares, los cuales serán aportados de manera directa por el sector privado bajo la modalidad de adquisición simbólica de un “Ladrillo del Tricentenario”.
Una transformación arquitectónica de 1.500 metros cuadrados
La obra no solo busca una renovación estética, sino resolver deficiencias estructurales que el museo arrastra desde hace décadas. La intervención abarcará aproximadamente 1.500 metros cuadrados, permitiendo que la institución alcance estándares museológicos internacionales.
Entre las mejoras proyectadas se destaca la creación de nuevas áreas de guarda técnica para proteger la valiosa colección permanente, un déficit histórico del edificio. Asimismo, el plan incluye la construcción de salas de exposición de mayores dimensiones, un auditorio moderno, espacios educativos y áreas de servicios diseñadas para mejorar la experiencia del visitante.
"Esta obra permitirá modernizar integralmente el museo y dejar una huella en la ciudad, repitiendo el legado de hace 88 años", señalaron fuentes municipales durante la presentación, en referencia a la donación original de la familia Castagnino y Rosa Tiscornia.
El rol del sector privado y la transparencia del fideicomiso
El financiamiento de los trabajos proviene de un esfuerzo conjunto de firmas líderes y cámaras del sector. Empresas como Dyscon, Obring, Fundar, La Segunda, San Cristóbal Seguros y John Deere, entre otras, se sumaron a la iniciativa encabezada por la Cámara Argentina de la Construcción.
Para garantizar la transparencia en el manejo de los fondos, se diseñó un esquema institucional específico. La Fundación del Banco Municipal será la encargada de administrar el fideicomiso creado exclusivamente para este fin.
Según el detalle técnico del acuerdo, este ente “canalizará los aportes realizados por las empresas donantes y los transformará en una inversión concreta en infraestructura cultural pública, asegurando el correcto destino de los fondos y el cumplimiento de los plazos”. De esta manera, el Estado municipal se apoya en la agilidad del sector privado para saldar una deuda histórica con el patrimonio de Rosario.


📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.