El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y su par ucraniano, Volodimir Zelensky, concluyeron este domingo un encuentro clave en la residencia de Mar-a-Lago con señales de un optimismo moderado pero palpable.
“Nos estamos acercando mucho, tal vez muy cerca” de poner fin al conflicto, declaró el republicano en una conferencia de prensa conjunta. Sin embargo, admitió que todavía persisten diferencias sustanciales sobre el futuro del Donbás, la región oriental que Rusia exige bajo su control y que Kiev se resiste a ceder de forma definitiva.
Los 20 puntos: garantías de seguridad y reconstrucción
El eje de la negociación se basa en un ambicioso documento que detalla las condiciones para el cese de hostilidades. El plan incluye garantías de seguridad para Ucrania similares al Artículo 5 de la OTAN, lo que implicaría una respuesta coordinada si Rusia vuelve a invadir el país, siempre y cuando Kiev no realice ataques no provocados contra territorio ruso.
“Las garantías de seguridad entre Estados Unidos y Ucrania están 100% acordadas”, sostuvo Zelensky, quien calificó la jornada como excelente. El acuerdo también contempla que Ucrania mantenga un ejército de 800.000 efectivos en tiempos de paz y reafirma su estatus como Estado no nuclear, a cambio de un ingreso acelerado a la Unión Europea.
Uno de los aspectos más novedosos es la creación de un fondo de capital y donaciones de 200 mil millones de dólares para la reconstrucción, financiado por Estados Unidos y potencias europeas.
El desafío del Donbás y el control territorial
A pesar de la sintonía entre los líderes, el estatus territorial continúa siendo el gran obstáculo. El plan de paz establece que la actual línea de frente sea reconocida de facto como la línea de contacto, donde se desplegarían fuerzas internacionales para supervisar el cumplimiento del alto el fuego.
“Hay uno o dos temas espinosos en las conversaciones con Rusia y Ucrania”, explicó Trump, refiriéndose específicamente a la soberanía de las regiones de Donetsk, Luhansk, Zaporiyia y Kherson.
En paralelo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mantuvo una comunicación con ambos líderes para coordinar el apoyo del bloque. Von der Leyen recalcó que cualquier pacto debe incluir “compromisos de seguridad sólidos desde el primer día”, un punto en el que Europa y Washington parecen haber unificado criterios para presionar al Kremlin.
Un Consejo de Paz liderado por Trump
El cumplimiento del eventual tratado no quedaría librado al azar. Se prevé la creación de un Consejo de Paz presidido por el propio Donald Trump, integrado por representantes de Ucrania, Rusia, la OTAN y Europa.
“Encontraremos formas de sortear la oposición de Putin a un alto el fuego”, advirtió Trump, sugiriendo que las próximas semanas serán determinantes. La próxima cita de alto nivel ya está marcada en la agenda: una cumbre en Washington el mes próximo para intentar sellar el acuerdo definitivo.

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