
El conjunto luso derrotó 2-1 a Croacia en Toronto con un penal discutido ejecutado por Cristiano Ronaldo y un gol anulado por el VAR en la última jugada del partido.
El Mundial 2026 sumó una de sus páginas más intensas y discutidas en la apertura de los dieciseisavos de final. En el imponente escenario de Toronto, Canadá, Portugal se impuso por 2-1 ante Croacia en un encuentro de alta carga dramática que marcó la continuidad de Cristiano Ronaldo en el certamen ecuménico y, en contrapartida, la despedida de otra leyenda de la época contemporánea como Luka Modrić.
La resolución del pasaje a la próxima instancia estuvo signada por dos determinaciones del cuerpo arbitral que modificaron el rumbo del marcador. La intervención de la tecnología en el tramo de definición del encuentro desató reclamos generalizados por parte de la delegación y los aficionados croatas, quienes manifestaron su disconformidad con el criterio aplicado en las áreas durante la última media hora de juego.
Las determinaciones que torcieron el destino del partido
El desarrollo del juego se quebró de manera definitiva en el complemento luego de una primera mitad equilibrada y de planteos tácticos cerrados. Croacia logró romper la paridad inicial a los 53 minutos mediante una proyección profunda de Josip Juranović, cuyo centro preciso fue capitalizado por el experimentado Ivan Perišić para batir al arquero portugués y establecer la ventaja transitoria.
Sin embargo, la primera gran controversia de la noche canadiense aconteció a los 68 minutos, cuando el juez principal sancionó una infracción dentro del área croata por una sujeción de Nikola Vlašić sobre el defensor Renato Veiga durante la disputa de un tiro de esquina. Pese a las protestas que argumentaban la levedad del contacto físico, la decisión se mantuvo firme y le otorgó a Portugal una vía directa para reingresar en el partido.
Cristiano Ronaldo asumió la responsabilidad de la ejecución desde los doce pasos. Con un remate al centro del arco que engañó por completo al guardameta rival, el atacante de 41 años decretó el empate transitorio y alcanzó una marca histórica personal al convertir su primer gol en fases de eliminación directa en su sexto Mundial. Tras la paridad, el trámite ganó en fricción y el entrenador luso optó por resguardar al capitán a los 81 minutos de juego.
Definición en tiempo de descuento y la intervención del VAR
Cuando el encuentro parecía encaminarse de forma inevitable hacia la prórroga, la efectividad ofensiva de Portugal volvió a inclinar la balanza. En el primer minuto de adición, el ingresado Gonçalo Ramos conectó un preciso golpe de cabeza tras una combinación rápida por las bandas, sentenciando el 2-1 que desató el festejo del banco de suplentes de la península ibérica.
La máxima tensión se concentró en los instantes previos al pitazo final. En una de las últimas aproximaciones con juego aéreo, el seleccionado de Croacia consiguió enviar el balón al fondo de la red por intermedio de Mario Pašalić, lo que hubiese significado el empate agónico y la extensión del encuentro. No obstante, la revisión minuciosa del sistema de videoarbitraje determinó una posición adelantada previa, anulando la acción de manera inmediata.
La anulación de la jugada provocó desbordes emocionales en el campo de juego y protestas airadas desde las tribunas, donde parcialidades europeas arrojaron proyectiles hacia el terreno en señal de disconformidad con el arbitraje. La ratificación del fuera de juego clausuró las opciones de recuperación del combinado balcánico, que cerró así su participación en la Copa del Mundo.
El ocaso de una era y el cruce estratégico ante España
El partido en Toronto poseía una carga simbólica añadida por el enfrentamiento entre dos excompañeros del Real Madrid que marcaron el ritmo del fútbol internacional durante la última década. El abrazo final entre Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, de 40 años, sintetizó el cierre de un ciclo histórico para Croacia, selección que bajo la conducción del mediocampista central había alcanzado el subcampeonato en Rusia 2018 y el tercer puesto en Qatar 2022.
La clasificación deposita a Portugal en los octavos de final del certamen, donde deberá afrontar uno de los cruces de mayor rivalidad geopolítica y futbolística del continente europeo. El próximo lunes 6 de julio, el conjunto dirigido tácticamente por Roberto Martínez se medirá ante España, seleccionado que llega consolidado en su condición de favorito tras propinarle una goleada categórica a su par de Austria.
De acuerdo con información difundida por: France 24

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