Estados Unidos incautó un petrolero con destino a Rusia tras una persecución de dos semanas en el Atlántico (Comando Europeo de los Estados Unidos/@US_EUCOM a través de X )
En una operación conjunta que eleva la tensión geopolítica, la Guardia Costera y el ejército de los Estados Unidos incautaron un petrolero vinculado a Venezuela que se dirigía a Rusia. El operativo se concretó en el Atlántico Norte luego de una persecución de 14 días, tras confirmarse que la embarcación violaba las sanciones internacionales vigentes.
Persecución en el Atlántico y elusión del bloqueo
El buque, originalmente identificado como Bella 1 y actualmente registrado bajo bandera rusa con el nombre de Marinera, había logrado eludir inicialmente el bloqueo marítimo estadounidense. Según fuentes oficiales, la nave rechazó reiterados intentos de abordaje por parte de las autoridades antes de ser interceptada definitivamente.
La incautación fue confirmada por el Comando Europeo del ejército estadounidense a través de una declaración conjunta entre los departamentos de Justicia, Seguridad Nacional y Defensa. A pesar de la complejidad de la maniobra, las autoridades informaron que la tripulación no ofreció resistencia ni mostró hostilidad al momento de la captura.
Presencia de buques de guerra rusos
Uno de los puntos de mayor fricción durante el operativo fue la presencia de unidades militares de Moscú en las inmediaciones. Fuentes de inteligencia confirmaron que naves rusas, incluido un submarino, se encontraban cerca del área de acción al momento de la intervención.
“No había ningún barco ruso en las proximidades del Bella 1 cuando la Guardia Costera estadounidense abordó el petrolero”, aclararon funcionarios de Washington, lo que permitió evitar un enfrentamiento directo. Hasta el momento, el Kremlin ha optado por no emitir comentarios oficiales sobre la pérdida del cargamento.
Tácticas de "buques fantasma" y saturación
El incidente se produce en un contexto de máxima presión sobre la industria energética venezolana. Según datos satelitales, al menos 16 petroleros sancionados han intentado romper la "cuarentena" naval impuesta por Donald Trump mediante el uso de nombres falsos y la desactivación de sus señales de transmisión (spoofing).
“La única forma real de que los petroleros cargados de petróleo rompan un bloqueo naval es saturarlo con buques que salen”, explicó Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com. Esta estrategia de saturación busca desbordar la capacidad de respuesta de la Guardia Costera en aguas internacionales para permitir que algunas cargas lleguen a destino.
Impacto de la "cuarentena" energética
El secretario de Estado, Marco Rubio, definió estas medidas como una de las mayores cuarentenas de la historia moderna, asegurando que están paralizando la capacidad del régimen para generar ingresos. Mientras tanto, el petróleo enviado por empresas como Chevron hacia los EE.UU. permanece como la única excepción notable al bloqueo.
Esta es la tercera interceptación de alto perfil en las últimas semanas. Previamente, el buque Skipper fue incautado mientras se dirigía a China, y el Centuries fue abordado el 20 de diciembre. La captura del Marinera marca un nuevo hito en la campaña de control sobre el flujo de crudo que desafía la autoridad de la administración interina en Venezuela.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.