
El referente liberal cordobés ratificó su postulación para las elecciones municipales del 6 de septiembre a través de un frente vecinal, a pesar de que la conducción provincial de La Libertad Avanza le retiró el sello tras una fuerte discusión.
La interna libertaria en la provincia de Córdoba sumó un capítulo de máxima tensión con impacto directo en el tablero electoral del sudeste provincial. El contador y empresario Gerardo Pasquali confirmó que mantendrá en pie su candidatura a intendente de Marcos Juárez para los comicios del próximo 6 de septiembre, desafiando la orden directa del jefe del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados de la Nación, Gabriel Bornoroni. A pesar de que la cúpula provincial resolvió retirarle el aval partidario y dejar al sello oficialista sin representación formal en la contienda, Pasquali selló un acuerdo con la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Demócrata (PD) para competir bajo una plataforma vecinalista de centro-derecha, mientras ratifica su alineamiento ideológico y su apoyo irrestricto al presidente Javier Milei.
La trastienda de la ruptura por el sello de La Libertad Avanza
La exclusión de Pasquali de la estructura orgánica de La Libertad Avanza se definió tras una cumbre en la capital cordobesa que, según fuentes partidarias, incluyó fuertes cruces verbales entre el postulante local y el propio Bornoroni. El desencadenante de la ruptura estuvo ligado a las proyecciones de las encuestas y a la estrategia de alianzas que Pasquali venía tejiendo en el territorio. Ante la decisión de la conducción provincial de bloquear el uso de la marca partidaria en el municipio, el dirigente regresó a Marcos Juárez para reorganizar su base de sustentación política con los sectores que quedaron marginados de los acuerdos de las cúpulas.
La reacción de Pasquali fue inmediata y alteró los planes del oficialismo provincial, que preveía un escenario de polarización sin competencia de cuño liberal. El armador local se negó a declinar sus aspiraciones ejecutivas y capitalizó el descontento de la Unión Cívica Radical de Marcos Juárez. El radicalismo local arrastraba su propio pase de facturas tras quedar excluido de la estrategia del exintendente del PRO, Pedro Dellarossa, quien consolidó su propio esquema de alianzas. Ante el cierre de listas, la UCR y el Partido Demócrata aportaron la personería jurídica necesaria para inscribir el frente electoral transitorio que sostendrá la postulación del contador.
Marcos Juárez como kilómetro cero y el peso del electorado de centro-derecha
La relevancia de la elección en Marcos Juárez trasciende los límites del departamento homónimo debido a su carga simbólica en el plano nacional. La ciudad es considerada históricamente el "kilómetro cero" del recambio político argentino, por ser el distrito que anticipó el nacimiento de Cambiemos a nivel federal. Con un padrón que ronda los 25.000 habitantes y un promedio de participación histórica superior al 70%, el comportamiento de sus 18.000 electores efectivos es seguido con atención por los analistas de la Casa Rosada y del peronismo cordobés como el primer test electoral de peso.
"Sabemos el perfil del electorado local: históricamente, cerca del 60% de los vecinos de Marcos Juárez se inclina por opciones de centro-derecha, mientras que un 40% respalda expresiones de centro-izquierda o variantes del peronismo", señalaron coordinadores del nuevo frente al justificar la viabilidad de la postulación.
El escenario de tercios que fragmenta el mapa político local
El lanzamiento definitivo del frente electoral atomiza la oferta en Marcos Juárez y configura un escenario de tercios con final abierto. La carrera por la intendencia tendrá en la grilla de partida al peronismo cordobés, a la estructura del PRO ligada al delarossismo y, ahora, a la coalición que encabeza Pasquali con el soporte territorial del radicalismo. Esta fragmentación de la oferta del espectro no peronista preocupa a los operadores de Juntos por el Cambio, quienes advierten que la división del voto de centro-derecha podría facilitar el crecimiento relativo del candidato del justicialismo local.
A pesar de no contar con las boletas oficiales de La Libertad Avanza en el cuarto oscuro, el discurso de Pasquali continuará anclado en la defensa de las políticas de desregulación económica y el orden fiscal que pregona el Ejecutivo nacional. La estrategia del comando de campaña vecinalista se centrará en provincializar la discusión de la gestión pública municipal, contrastando los modelos de administración estatal con la experiencia de gestión privada del candidato, en un intento por retener el voto libertario duro sin el auxilio de la estructura oficial de Bornoroni.
De acuerdo con información difundida por: LETRA P

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.