
La Municipalidad de Roldán y la Empresa Provincial de la Energía (EPE) activaron un programa integral de inversiones para modernizar la red de distribución eléctrica local, con el objetivo de erradicar los cortes de suministro que afectaron a miles de usuarios durante los últimos períodos estivales y garantizar el abastecimiento para el sostenido crecimiento demográfico.
Un despliegue de infraestructura ante la expansión urbana
El crecimiento poblacional exponencial de Roldán, que durante la última década se consolidó como uno de los polos de migración urbana más relevantes del Gran Rosario, generó una presión inédita sobre la infraestructura de servicios básicos. La nueva etapa de inversiones, que se financia mediante un esquema mixto entre fondos provinciales y partidas municipales, contempla la instalación de dos nuevas estaciones transformadoras de alta capacidad. Este desarrollo permitirá aliviar la sobrecarga que actualmente sufren las líneas de media tensión que alimentan los barrios abiertos y los nuevos desarrollos inmobiliarios privados que surgieron al margen de la Ruta 9.
El proyecto de modernización no se limita a la capacidad de transformación, sino que abarca la sustitución de más de 40 kilómetros de cableado aéreo por conductores preensamblados de alta resistencia. Esta tecnología no solo reduce las pérdidas por transporte de energía, sino que es clave para minimizar la incidencia de interrupciones ante eventos climáticos adversos. La operatividad de las cuadrillas de la EPE se centrará durante las próximas semanas en las zonas de mayor criticidad, donde las antiguas líneas de cobre sufrieron un desgaste estructural que las hacía vulnerables a fallas intermitentes por contacto con arbolado público.
"Estamos ejecutando el plan de obra más ambicioso de la historia reciente de la ciudad en materia energética. La finalidad técnica es brindar previsibilidad a las familias y a los sectores productivos que han elegido Roldán para radicarse", afirmó el intendente local, subrayando la importancia de la coordinación interinstitucional para alcanzar estos objetivos.
Modernización tecnológica y gestión inteligente de la red
La inversión también contempla la implementación de un sistema de telegestión y automatización en los nodos de distribución principales. Mediante la colocación de reconectadores inteligentes en puntos estratégicos, el centro de control de la EPE podrá realizar maniobras de redireccionamiento de carga de manera remota sin necesidad de movilizar personal técnico al terreno ante cada incidencia menor. Esta capacidad operativa reducirá los tiempos de restablecimiento del suministro eléctrico en un 40% durante los eventos de fallas aisladas en la red secundaria.
Además, se procederá al reemplazo de los equipos de medición obsoletos por medidores bidireccionales en sectores comerciales de la zona céntrica. Esta actualización permitirá a los usuarios tener un control más preciso de sus niveles de consumo y habilitará a futuro la posibilidad de integrar generación distribuida de energía fotovoltaica, una modalidad que gana terreno en las nuevas construcciones domiciliarias de la ciudad. El impacto económico de este componente de la obra se estima en una mejora sustancial en la calidad de la tensión, evitando daños en equipamiento electrónico doméstico debido a las fluctuaciones de voltaje que se registraron frecuentemente hasta el año pasado.
Antecedentes y la urgencia de una demanda creciente
Para entender la magnitud del plan de obra, es necesario analizar el contexto de los últimos tres veranos, donde las olas de calor extremo expusieron la fragilidad del sistema eléctrico roldanense. La demanda máxima de potencia en el distrito se triplicó en los últimos siete años, superando ampliamente los cálculos proyectados por las empresas proveedoras a principios de la década. Este desfase entre la capacidad instalada y el consumo real resultó en la quema frecuente de transformadores de barrio y en la saturación del sistema, lo que derivó en constantes reclamos por parte de las comisiones vecinales.
El antecedente inmediato es la emergencia eléctrica vivida durante el verano de 2025, cuando sectores completos de la ciudad sufrieron cortes prolongados de más de 48 horas tras fallas múltiples en la red troncal. Esa crisis fue el punto de inflexión que forzó la actual renegociación del plan de inversiones. La provincia reconoció que Roldán requería un tratamiento diferenciado dentro del presupuesto eléctrico, considerando que el perfil del usuario cambió de una zona residencial de fines de semana a una ciudad dormitorio con actividad comercial permanente.
Impacto económico: el motor para el desarrollo productivo
La estabilidad energética actúa como un requisito fundamental para el sostenimiento de la actividad comercial y el desarrollo de nuevos emprendimientos industriales. La falta de energía constante fue, hasta hace poco, una barrera invisible para la radicación de pequeñas industrias y talleres en el área de servicios industriales de la ciudad. Con la garantía de un suministro estable, se espera que el sector comercial local recupere dinamismo y que los nuevos desarrollos en los parques productivos cercanos a la autopista Rosario-Córdoba encuentren condiciones propicias para su puesta en marcha.
Asimismo, la mejora en la red eléctrica impactará positivamente en el valor de las propiedades y en la confianza de los desarrolladores inmobiliarios. "Un servicio de calidad es el primer pilar de una ciudad que aspira a ser un polo de atracción de inversiones", coinciden desde la cámara de comercio local. La finalización de las obras, prevista para el último trimestre del año, coincide estratégicamente con la proximidad de la temporada estival, permitiendo que la ciudad atraviese los meses de mayor demanda con una infraestructura robustecida y preparada para absorber los picos de consumo que se anticipan para principios de 2027.
La gestión provincial confirmó que el seguimiento de los avances será monitoreado mediante una comisión técnica bipartita, garantizando que el presupuesto se ejecute según los plazos establecidos y que las prioridades de instalación respondan al mapa de necesidades geográficas que se relevó durante el último relevamiento de carga de la EPE. Con este paso, Roldán busca dejar atrás la etapa de las deficiencias logísticas para dar lugar a una fase de consolidación urbana donde la provisión de servicios esenciales esté a la altura del crecimiento poblacional.
De acuerdo con información difundida por: La Capital

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