
El expresidente Mauricio Macri retomó su agenda política en Mar del Plata con el lanzamiento de su tour "Próximo Paso", una plataforma con la que busca revitalizar la identidad del PRO frente a la absorción libertaria, mientras mantiene un enfrentamiento creciente con Javier Milei por el estilo de liderazgo presidencial.
En medio de una escalada de tensiones que ya no admite medias tintas, el fundador del PRO arribó a la costa atlántica para encabezar encuentros que buscan reconfigurar la estrategia del partido ante el escenario electoral de 2027. La gira, que marca un punto de inflexión tras el apoyo inicial a la administración libertaria, se presenta como un intento de marcar una "segunda etapa" del cambio, diferenciándose de las formas y las políticas del oficialismo.
El "Próximo Paso" como escudo identitario
La iniciativa no es solo una gira territorial, sino una respuesta defensiva ante el avance de La Libertad Avanza sobre la estructura electoral del PRO. Macri entiende que la alianza circunstancial con el oficialismo corre el riesgo de borrar los límites partidarios y diluir la plataforma original que el macrismo representó durante dos décadas.
A través de estos encuentros, la conducción nacional busca recuperar visibilidad y ofrecer una alternativa que se presente como más "institucional" y menos dependiente de los arrebatos de un caudillo. "El equilibrio fiscal es importante, pero es de mala calidad si el Estado no puede reinvertir en la infraestructura necesaria", repitió Macri en sus recientes apariciones, marcando una distinción técnica y política sobre el modelo de ajuste que defiende la Casa Rosada.
La ruptura del "idilio" con Javier Milei
La relación entre ambos líderes ha transitado desde la sintonía electoral hasta una confrontación pública que ya es total. En los últimos días, el Presidente Javier Milei elevó el tono de sus críticas, llegando a acusar al gobierno de Macri de haber incurrido en un "default" bajo la figura técnica del reperfilamiento de deuda en pesos.
"Macri tiene el récord: defaulteó la deuda en pesos. Se llama default, aunque lo hayan querido disfrazar", disparó Milei durante su reciente disertación en la Fundación Faro, en un mensaje que no pasó desapercibido por el ala dura del PRO. Este intercambio de acusaciones es el correlato de un malestar que se venía gestando desde hace meses, cuando el expresidente definió a Milei como alguien que "se ve a sí mismo como un profeta", cuestionando el estilo de conducción emocional y solitario del libertario.
Tensiones por la gestión Adorni y el futuro del PRO
La fricción no se limita a los modelos económicos, sino que también permea la ética política. El PRO exigió recientemente la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ante las inconsistencias surgidas en su declaración jurada tras el ingreso de más de 500.000 dólares provenientes de inversiones en criptomonedas. Para Macri, defender a Adorni es "no defender el cambio", y la negativa del Presidente a desplazar a su funcionario estrella funcionó como el detonante para que el bloque amarillo decidiera jugar su propio juego parlamentario.
En términos de datos duros, la gestión de Milei enfrenta hoy un contexto donde el propio Macri se encarga de recordar que el éxito de un gobierno no debe descansar sobre una figura personal. Con la mira puesta en 2027, el expresidente advirtió: "Un caudillo está hoy y no está mañana". Mientras tanto, en los pasillos de la política, se debate si este "Próximo Paso" es el preludio de una candidatura presidencial competitiva o un intento desesperado por no quedar subsumido por la marea libertaria que, al día de hoy, mantiene una base de apoyo popular que la dirigencia del PRO observa con mezcla de cautela y desconfianza.
De acuerdo con información difundida por: LETRA P

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