
La Municipalidad de Rosario inició la demolición de los emblemáticos paradores Mordisco y Paradiso en la Rambla Catalunya, despejando el predio donde se construirá un moderno parque acuático y un paseo recreativo integral.
Este viernes, la fisonomía de la costanera norte de Rosario comenzó a transformarse de manera irreversible. Las topadoras municipales derribaron las estructuras de los bares Mordisco y Paradiso, dos establecimientos que durante décadas fueron puntos de referencia para los rosarinos en la Rambla Catalunya. La medida no es aislada: forma parte de un ambicioso plan de reconversión que busca jerarquizar el balneario más popular de la ciudad.
El operativo de demolición funcionó como el puntapié inicial simbólico para un proyecto de infraestructura que promete cambiar el paradigma del ocio estival en la zona. Según confirmaron fuentes oficiales, el objetivo inmediato es preparar el terreno para la instalación de un parque acuático, una de las mayores apuestas recreativas de la actual gestión para dinamizar el turismo local y ofrecer nuevos servicios en un área que demandaba una actualización profunda.
Inversión millonaria y proceso de licitación
El proyecto integral de renovación de la costanera norte cuenta con un presupuesto oficial estimado en 12.600 millones de pesos. Se trata de una de las inversiones en espacio público más significativas de los últimos años para el distrito norte de la ciudad. A pesar del avance de las máquinas sobre las estructuras de los viejos paradores, los trabajos definitivos aún dependen de los plazos administrativos.
Durante la jornada de ayer, se realizó el acto de apertura de sobres para la licitación de las obras, el cual contó con la participación de cuatro grupos oferentes. El municipio se encuentra actualmente en la etapa de evaluación de las propuestas técnicas y económicas para determinar qué empresa o consorcio se hará cargo de la ejecución del nuevo complejo. La celeridad en las demoliciones responde a la necesidad de entregar el predio libre de ocupaciones para cuando se firme el contrato definitivo de obra.
La desaparición de Mordisco y Paradiso marca el fin de una era para la nocturnidad y la gastronomía de playa en Rosario. Ambos locales habían operado bajo concesiones que, tras sucesivas prórrogas y debates sobre su estado edilicio, llegaron a su fin para dar paso a un modelo de explotación centrado en el entretenimiento familiar y el aprovechamiento deportivo del río Paraná.
Un parque acuático para potenciar el turismo
El eje central de la transformación es el parque acuático, una infraestructura que busca posicionar a Rosario a la altura de otros destinos regionales que ya cuentan con este tipo de atractivos. El plan contempla no solo los toboganes y juegos de agua, sino también la remodelación de los senderos peatonales, la mejora de la iluminación LED en todo el corredor de la Rambla y la creación de nuevos sectores de sombra y descanso.
"Buscamos que la costanera deje de ser solo un lugar de paso o de playa estacional para convertirse en un polo de atracción durante todo el año", explicaron desde el Palacio de los Leones. La intención es que el nuevo complejo actúe como un motor económico para la zona, generando empleo directo e indirecto y mejorando la seguridad del entorno mediante una mayor afluencia de público y mejor infraestructura urbana.
El contexto económico actual, marcado por una caída en las ventas en el comercio minorista —que en Rosario afecta a siete de cada diez locales—, pone a este proyecto bajo la lupa. No obstante, las autoridades confían en que la inversión pública de esta magnitud servirá como un shock de confianza para el sector privado y el turismo receptivo, especialmente de cara a la próxima temporada estival 2026-2027.
El impacto en el paisaje urbano de la Rambla
La remoción de los históricos bares generó nostalgia entre los habitués de la zona, pero también una aceptación generalizada respecto a la necesidad de renovar un sector que presentaba signos de deterioro. La Rambla Catalunya es el espacio público más concurrido durante los meses de calor, con picos de asistencia que suelen desbordar los servicios actuales.
Además de la infraestructura recreativa, el proyecto prevé:
Renovación de veredas: Se reemplazarán los solados existentes por materiales más duraderos y accesibles.
Parquización: Se incrementará la superficie de áreas verdes con especies nativas.
Mobiliario urbano: Instalación de nuevos bancos, cestos y señalética informativa.
Con estas obras, el municipio busca saldar una deuda pendiente con el mantenimiento de la costa norte. Mientras los equipos técnicos terminan de analizar las ofertas de la licitación, los rosarinos ya observan cómo los escombros de lo que fueron paradores clásicos dan paso a la promesa de una costanera más moderna, integrada y pensada para el disfrute masivo.

📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.
📝 ¡Gracias por tu lectura!
Tu feedback no solo mejora el contenido, sino que también inspira a otros lectores.