
El Concejo Municipal y la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis analizan un proyecto para incorporar vehículos eléctricos con el objetivo de ahorrar hasta 12 millones de pesos anuales por unidad.
El sistema de transporte público de Rosario se encuentra frente a un cambio de paradigma técnico y económico. A través de un trabajo conjunto entre el Concejo Municipal y la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar), se busca habilitar la circulación de autos eléctricos "puros" para el servicio de taxis y remises. La iniciativa apunta directamente a la sostenibilidad financiera del sector, golpeado por la inflación y la competencia de las plataformas digitales.
La propuesta técnica destaca que estas unidades prescinden de los gastos más onerosos del mantenimiento convencional. Al no utilizar motores de combustión interna, los vehículos no requieren cambios de aceite, filtros, correas de distribución ni reparaciones de cajas de velocidades, lo que posiciona a la tecnología eléctrica como la opción más competitiva del mercado local, incluso por encima del Gas Natural Comprimido (GNC).
Beneficios operativos y ahorro millonario en el servicio
La principal motivación detrás de este proyecto es el alivio económico para los titulares de licencias. Según proyecciones del sector, la adopción de modelos eléctricos representaría un ahorro operativo de entre 12 y 13 millones de pesos por año. Esta cifra surge de la eliminación casi total de los costos de lubricación y mecánica compleja, sumado a la brecha tarifaria entre los combustibles fósiles y la energía eléctrica.
En términos de logística diaria, el vehículo funciona con un sistema de carga similar al de un dispositivo electrónico doméstico. Una carga completa de seis horas permite la operatividad del coche con un costo estimado de 10.000 pesos por jornada. "Es un cambio revolucionario porque el auto se carga como un celular y el mantenimiento es prácticamente nulo", explicaron los referentes de la cámara empresaria.
Para garantizar la viabilidad de la compra, se avanzó en gestiones con la concesionaria Neostar, responsable de la comercialización de estas unidades de origen chino. El esquema financiero contempla un convenio con el Banco Coinag para ofrecer créditos a tasas subsidiadas, facilitando la transición energética de una flota que hoy enfrenta dificultades para renovarse bajo los parámetros tradicionales.
Modificación de ordenanza y evaluación técnica oficial
El avance de esta propuesta requiere una actualización del marco normativo vigente. La semana pasada, los representantes de Catiltar presentaron formalmente el proyecto ante la concejal radical Anahí Schibelbein. El objetivo es modificar la Ordenanza Nº 2649, que regula las características y exigencias de los vehículos destinados al servicio público, para dar lugar a las nuevas especificaciones técnicas de los modelos eléctricos.
"Estamos trabajando para sacar al sistema de la crisis de rentabilidad. La competencia con las aplicaciones y el costo de los insumos hacen que el modelo actual sea casi insostenible para muchos propietarios", señalaron desde el sector taxista. La integración de tecnologías limpias no solo mejoraría los márgenes de ganancia, sino que alinearía a Rosario con las tendencias de movilidad urbana de las principales capitales del mundo.
Este jueves, a las 9:30, la Dirección de Fiscalización del Transporte (DFT) del municipio realizará la inspección de uno de los prototipos presentados. Durante esta jornada se recolectarán datos técnicos fundamentales para determinar la factibilidad del ingreso de estos vehículos al sistema. Los peritos evaluarán la autonomía de las baterías, la seguridad estructural y la habitabilidad de las unidades para los pasajeros.
El impacto de la tecnología frente a la crisis del sector
La crisis de rentabilidad es el eje que atraviesa este debate. José Iantosca, titular de Catiltar, ha sido enfático en la necesidad de modernizar el sistema para garantizar su supervivencia. "La gestión busca soluciones concretas frente a la baja rentabilidad", afirmó respecto a las negociaciones que incluyen tanto versiones híbridas como eléctricas puras.
"Se vienen los autos eléctricos como una solución real al problema de costos que enfrentamos diariamente", destacó Iantosca en referencia al impacto que tendrá en el bolsillo del trabajador. La reducción drástica en el costo por kilómetro recorrido permitiría compensar la caída en la demanda y los altos costos de los repuestos importados que afectan a los motores convencionales.
El desembarco de estos modelos también supone un desafío para la infraestructura de la ciudad. Si bien la carga doméstica es una opción inicial para los titulares, la masificación de la flota eléctrica demandará eventualmente la instalación de puntos de carga rápida en estaciones de servicio o espacios públicos estratégicos, un tema que ya forma parte de la agenda de discusión en el Palacio Vasallo.
Antecedentes y proyección del transporte rosarino
Rosario ya cuenta con experiencias previas en movilidad sustentable, principalmente a través de su red de trolebuses y la reciente incorporación de colectivos híbridos en algunas líneas de la empresa estatal Movi. Sin embargo, la llegada del auto eléctrico al sector privado de taxis marcaría un hito en la autonomía energética de los prestadores individuales.
La comparación con el GNC, históricamente el aliado del taxista rosarino, hoy favorece a la electricidad. Mientras el precio del gas sigue la curva de los combustibles líquidos, el costo de la energía eléctrica para carga nocturna o domiciliaria se mantiene como una variable mucho más estable y controlada. El ahorro proyectado no solo garantiza la continuidad del servicio, sino que ofrece una mejora en la calidad ambiental de la ciudad mediante la reducción de emisiones sonoras y gaseosas en el área central.

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